Una rotonda que aparece y desaparece como el Guadiana

L.A.N.

FERROL

Nunca llueve a gusto de todos. Y menos aún cuando hay una obra de por medio como la reurbanización del tramo de la carretera de Cedeira que cruza el polígono de As Lagoas. Cuando las palas ya deberían estar dando el Do de pecho en el trayecto (la Xunta, promotora de la intervención, tenía en agenda iniciar los trabajos antes de despedir el 2009), las discrepancias entre dos sectores del empresariado del polígono sobre la instalación de una rotonda mantiene a la Administración gallega sobre el filo de una navaja a la hora de decantarse por alguna de las opciones propuestas.

La necesidad de esa intersección es obvia. El nuevo vial contempla liberar el espacio principal de la carretera, la AC-566 (Narón-Cedeira), para el tránsito general, y construir a ambos márgenes sendas calles de servicio por las que desviar el tráfico del polígono. Para acceder a ellas, originalmente se contemplaba la construcción de tres nuevas rotondas entre las ya existentes del instituto As Telleiras y el acceso a Río do Pozo por Castro.

Pero estas glorietas son como el río Guadiana, y en los últimos tres meses han aparecido y desaparecido a razón de las diferentes sugerencias, críticas y protestas de las partes interesadas. Tal es hoy el día en el que la Xunta no ha entregado aún el proyecto definitivo al Concello. Aunque en el polígono suenan campanas de que ya se ha tomado una decisión.

Y es que el problema se repite más que el pimiento y los técnicos de la Administración gallega han movido las rotondas sobre el plano hasta tres veces para alcanzar el «consenso». La parte mayoritaria del gobierno municipal, Terra Galega, se lava las manos y solo pone el requisito de «que no incumpla el Plan de Urbanismo». Y la pelota está sobre el tejado de la Xunta, que en noviembre se guisó suprimir dos de las tres rotondas previstas, dejando un único acceso a la carretera de O Feal.

Entonces llegaron las críticas de los empresarios, que pedían una intermedia para favorecer cambios de sentido. Y de vuelta a negociar su emplazamiento. Las dos alternativas actuales apenas distan unas decenas de metros, pero para los que allí están instalados supone un factor estratégico importante.

No obstante, ayer uno de los sectores discrepantes criticó, a través de un comunicado, que la Xunta favorezca a un empresario de la zona, ex concejal del PP, y haya retirado la propuesta que ellos defienden y que estaría a la altura de la factoría de Carburos Metálicos. La segunda alternativa consiste en ubicar la glorieta a la altura de la gasolinera de As Lagoas.

Respaldo mayoritario

Todo apunta a que será finalmente esa la opción elegida por los técnicos de la Xunta. Y aunque no se produjo ningún pronunciamiento oficial al respecto, el PP se lanzó ayer en defensa de la segunda alegando que «cuenta con el respaldo de la mayoría de los empresarios del polígono y del Concello de Narón».

Mientras tanto, el sector que se opone se refiere a esa alternativa como «un acto caciquil por parte del PP» y anuncian que remitirán un escrito a la Xunta para pedir audiencia al presidente, Alberto Núñez Feijoo.