Las obras de la EDAR provocan que doce niños de Chanteiro tengan que ir a clase en taxi

Antón Bruquetas

FERROL

El alcalde de Ares acusa a la Consellería de Educación de «improvisación»

05 feb 2010 . Actualizado a las 13:09 h.

El arranque de las obras de la Estación Depuradora de Augas Residuais (EDAR) de la margen sur de la ría provocaron ayer que doce niños de Chanteiro llegaran tarde al colegio Conde de Fenosa y que posteriormente tuviesen que regresar a sus domicilios en taxi. Un medio de transporte que podrían utilizar en las próximas tres semanas mientras se acaban los primeros trabajos en la parroquia de Cervás. El problema surgió porque el desvío de la carretera habitual no permite el tránsito del bus escolar que la compañía Arriva dispone para cubrir el servicio. Una vez que la empresa recibió la notificación de que iban a comenzar los trabajos se puso en contacto con la Consellería de Educación para que diese la autorización para duplicar la línea con un microbús que sí puede sortear el desvío de las obras. Pero, según explica el alcalde de Ares, Julio Iglesias, esta confirmación no llegó y «los niños se encontraron por la mañana con que no aparecía el autobús». Entonces los padres, que se las ingeniaron para llevar a sus hijos al centro educativo, comenzaron a llamar al Concello y a solicitar una solución. El regidor ordenó la contratación de un servicio de taxis.