Manuel Pita, naronés de 38 años, lleva cinco meses en el paro. Trabajaba para una empresa de Cedeira en Asturias, en la construcción de túneles, pero se acabó la obra y lo despidieron. Como ya había estado alternando el paro con épocas de trabajo, Manuel está ya percibiendo la ayuda familiar, que se agotará dentro de seis meses. No obstante, no pierde la esperanza de encontrar un empleo antes de medio año. Para incrementar su cualificación mientras que se encuentra en situación de desempleo, este naronés padre de un hijo ha participado en un curso de transporte de mercancías peligrosas, que tramitó a través del antiguo Inem.
A partir de ahora, asegura que «me patearé polígonos y lo que haga falta» para intentar encontrar un puesto de trabajo. No obstante, califica de preocupante la situación de la zona. «Por aquí siempre ibas encontrando algo, pero yo nunca tan 'chungas' vi las cosas como ahora», subraya.?Manuel Pita asegura que se anima pensando que «malo será que algo no encuentre» porque, de lo contrario, «si te estás todo el día comiendo el tarro, puedes acabar con una depresión». No obstante, añadió: «Esta situación es un pasada, ya somos 4.000 parados más al día».