La planta de hormigones de As Lagoas deberá compensar a los vecinos de su entorno

F. V.

FERROL CIUDAD

El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) ha dado la razón a un grupo de propietarios colindantes con la planta de áridos y hormigones de la empresa Cuiña en la zona de As Lagoas (Narón), que demandó en su momento que el proyecto conllevase una junta de compensación antes de aprobarse y ajustarse así a la legalidad urbanística.

Ocurrió, sin embargo, que su recurso ante el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo de Ferrol fue desestimado, por lo que los afectados, a través de su abogado Juan Alberto Dobarro Gómez, apelaron ante el TSXG. Este tribunal estima en parte su recurso y revoca la sentencia del tribunal ferrolano. El Superior aclara que no nos encontramos ante un recurso por «inactividad de la Administración» sino de «una desestimación presunta por silencio administrativo». Cuestión compleja en la jerga jurídica que el letrado aclara: «La planta de áridos, de la parcela 184 de As Lagoas, se levantó en suelo urbanizable no consolidado por lo que tendría que haberse constituido una junta de compensación, cosa que no se hizo». Esta figura permitiría que los vecinos colindantes fuesen informados y sus intereses tenidos en cuenta a través de la mencionada junta. «Los afectados vieron cómo perdían valor sus fincas por esta instalación y ahora tendrán que ser oídos», añadió el abogado, que representó en este pleito a los vecinos Teresa López Montenegro, Concepción Paredes Rivera y Fernando Ocampo Montenegro, si bien hay más afectados.

El TSXG explica también que el «silencio administrativo» ya no está sujeto a plazo, tras la reforma de la ley jurisdiccional de 1999, por lo que la Administración, en este caso el Concello de Narón, «sigue indefinidamente gravada con la carga de resolver de forma expresa» cuestiones como la planteada por los vecinos de As Lagoas y debe procederse a la «equidistribución de beneficios y cargas» en favor de los afectados.