Las previsiones de crecimiento que el Concello tenía para Ferrol en la próxima década se verán sin duda trastocadas después de que la nueva Xunta haya paralizado la construcción de 2.500 viviendas protegidas en la urbe naval. El Ejecutivo de Núñez Feijoo retiró el Plan Sectorial de Solo Residencial diseñado por el bipartito y que preveía el levantamiento de 1.300 hogares sociales; y ahora anuncia la paralización del proceso de construcción de 1.152 viviendas de O Bertón.
Esta última, la que iba a ser la mayor promoción inmobiliaria de Ferrol en los próximos años, pende de un hilo. Ahora que los trabajos de urbanización de los terrenos entran en la recta final, la Consellería do Territorio, que asumió las competencias de Vivenda, anuncia que va a reformular la «operación financiera» del bipartito para construir los hogares de promoción privada contemplados para O Bertón, que suman 1.152, esto es, el 90% del área residencial.
La nueva Xunta esgrime varias razones para explicar este parón en el proceso. La primera, la falta de interés del sector privado por esta promoción. La consellería de la nacionalista Teresa Táboas puso a la venta en abril del 2008 diecisiete parcelas para que el sector privado levantase 1.023 pisos para venta con precios tasados; y otros 129 para alquiler de renta básica.
Cinco empresas se presentaron al concurso, a las que se adjudicaron de forma provisional cinco de los 17 solares, siempre según la información facilitada por la Consellería do Territorio. No obstante, solo una firma efectuó el primer pago para luego, al igual que el resto, renunciar a la adjudicación.
El precio
Esta desbandada de las empresas se debe, según el departamento autonómico que ahora asume las competencias de Vivenda, «al precio al que está obligada a vender Xestur, que en O Bertón no parece interesar a los promotores». Este alto coste que hace huir a la iniciativa privada se justifica, desde la Xunta, «porque el Instituto Galego de Vivenda e Solo le vendió el suelo a Xestur al precio máximo permitido por la normativa de vivienda protegida».
Así, los populares acusan a la consellería de la nacionalista Teresa Táboas de «conseguir liquidez a base de endeudar a Xestur Coruña». Ante esta situación, la Xunta paraliza este proceso e inicia la búsqueda de «soluciones alternativas». Sin embargo, el tiempo juega en contra del Gobierno gallego, ya que la primera fase de este proyecto, la de las obras de urbanización de los terrenos, se encuentra en la recta final.
De hecho, según el plazo inicial de ejecución, estos trabajos deberían estar terminados este mismo otoño, pero la dureza del pasado invierno ralentizó el ritmo de las obras, y ahora la consellería prevé que terminen en el primer trimestre del 2010.
Si para entonces, la consellería no ha encontrado esa «solución alternativa» es más que probable que el aspecto que se observa en la imagen de arriba se mantengan durante bastante tiempo.