Urbanismo retira de la comisión la compra de la casa de Carballo Calero por tercera vez en siete días

R.P.P.

FERROL

Tampoco ayer se logró consenso en la tercera comisión de Urbanismo a la que el gobierno local llevó la adquisición de la casa natal de Ricardo Carballo Calero en una semana. El concejal del área, Ángel Mato, decidió retirar de nuevo el asunto del orden del día después de que los grupos de la oposición preguntasen sobre la posibilidad legal de unir las parcelas de los tres inmuebles que forman parte del expediente de compra, los números 47, 49 y 51 de la calle San Francisco.

El expediente carece del preceptivo informe de la Xunta y en concreto de la Dirección Xeral de Patrimonio, al ser Ferrol Vello un barrio protegido. Según explicaron fuentes de la oposición el edil aseguró que existía confirmación telefónica de que era posible realizar la anexión de parcelas, una autorización que los demás grupos estimaron insuficiente y reclamaron un permiso oficial y por escrito que deberá ser solicitado y que provocará un nuevo retraso en la adquisición de las propiedades.

El concejal del Partido Popular, Guillermo Evia, advertía que el Plan especial de Argüelles no contempla la agrupación de las parcelas en cuestión. Y señalaba que, de no autorizarse esa unificación, «no habría razón o motivo aparente para adquirir los inmuebles adyacentes». El edil conservador criticó «la alegría con la que el gobierno local se embarca en proyectos sin contar con los permisos pertinentes».

Ejecución del convenio del IGVS

Por su parte, la portavoz de IU, Yolanda Díaz, criticaba de nuevo las «prisas» con las que, asegura, el gobierno local intenta sacar adelante el proyecto para poder justificar el convenio del Concello con el Instituto Galego de Vivenda e Solo (IGVS), al que se quiere recurrir para sufragar la compra. En este sentido, Díaz aseguraba que Mato reconoció que de los seis millones de euros correspondientes este año a ese acuerdo «non se executou nin un céntimo». Asimismo, trasladó la intención del Concello de solicitar una prórroga para renegociar un convenio cuyas inversiones debían acreditarse antes del próximo 10 de diciembre.

Juan Fernández, portavoz de IU, autor de la consulta que causó la discordia, comparte los argumentos del Partido Popular sobre esta cuestión y recordó que «el tema de Urbanismo es reglado, no valen opiniones, y hay un reglamento que indica qué documentación hay que presentar. Faltan cosas por acabar y el que no ha hecho el trabajo es el concejal, que después no eche la culpa a la oposición», advirtió.

Por su parte, Xoán Xosé Pita, portavoz nacionalista, lamentó los «continuos cambios de parecer» del gobierno municipal y calificó de «incomprensíbel e incongruente» la retirada del asunto del orden del día.

Ángel Mato declinó ayer manifestarse sobre la cuestión, limitándose a señalar que seguirá dialogando con los demás grupos.

La retirada del asunto evitó ayer el análisis de la valoración del importe propuesto para la adquisición, 395.000 euros. La oposición lo considera excesivo, pero además apuntó ayer que uno de los inmuebles no está catalogado, lo que debería modificar ese importe.