El gobierno de Cabanas tiene previsto aprobar una nueva tasa para las instalaciones de antenas que prestan servicio a la telefonía móvil durante el pleno que esta tarde celebra la corporación municipal. Según las previsiones que ha realizado el ejecutivo de Germán Castrillón, las arcas del Ayuntamiento recibirían cerca de 30.000 euros anuales por este concepto. La gestión del tributo correrá a cargo de la Deputación de A Coruña.
Así, el Concello de Cabanas se suma al de Fene en la aplicación de esta medida, que comenzará a cobrar la tasa a partir del próximo año. Las cuentas del municipio que dirige Castrillón percibirán una cantidad de las compañías de telefonía que variará dependiendo del uso de las antenas instaladas en su territorio. En cifras globales, el gobierno local confía en llegar hasta aproximadamente los 30.000 euros anuales. Es una de las soluciones que han encontrado los ayuntamientos para paliar la caída de los ingresos por recaudación.
Las empresas telefónicas ya habían recurrido el año pasado el pago de este impuesto ante los tribunales, sin embargo, una sentencia firme considera que la tasa es legal.
En la Comisión de Facenda, la nueva tasa fue aprobada por unanimidad de los grupos con representación en Cabanas.
La recogida de residuos
Por otro lado, mañana concluye el plazo para que las empresas interesadas en hacerse con el servicio de recogida de residuos urbanos y el transporte hasta la planta de tratamiento de los mismos presenten las ofertas en el Concello. El importe anual de la licitación del servicio asciende hasta los 158.700 euros, mientras que el anterior contrato superaba escasamente los 80.000. El alcalde de Cabanas, Germán Castrillón, explica este incremento por «la necesidad de mejorar la calidad de la atención que estaban recibiendo los ciudadanos». «Necesitamos que esto cambie por completo. Queremos incluir nuevas rutas y reforzar la zona rural. Estamos disconformes con cómo se ha estado llevando hasta el momento», apunta el regidor.
Prueba del descontento del gobierno local con la empresa que desde el 2001 se hacía cargo de este servicio, es que no se hizo efectiva una cláusula para prorrogar el contrato por dos años más. Una posibilidad que figuraba en el acuerdo con la compañía, que recogía ocho años más dos opcionales. «Ambas partes tomamos la decisión de no continuar», dice Castrillón.
Por su parte, el portavoz del BNG en Cabanas, Xosé Manuel Pérez Sardina, considera que «o novo concurso é precipitado, xa que hai un informe da Dirección Xeral de Medio Ambiente que insta a optimizar os recursos». «O incremento do precio de este servicio ten moito que ver coa mala xestión do punto limpo, que leva dous anos que non arranca», apunta Pérez Sardina, quien añade: «Penso que deberíase facer un estudo en profundidade sobre o servicio que realmente necesita o Concello e non lanzarse á piscina como está a facer nestes momentos o goberno de Germán Castrillón».