Primitivo González ya fue un ingeniero innovador cuando hace más de dos décadas estudió el uso de grandes petroleros para el abastecimiento de agua en las Canarias. El proyecto no se ejecutó en esas islas, pero años después, a pesar de la incredulidad inicial, fue lo que se hizo en las Baleares, cuando sufrió sequía.
Ahora considera que las posibilidades son inmensas: «Galicia y Ferrol están en una situación privilegiada para explotar todo este mundo de las renovables marinas». Y lo explica como técnico señalando que «tenemos el know-how », es decir los conocimientos, bagaje y tradiciones industriales que pueden aplicarse en los nuevos sectores, como está ocurriendo ya con las empresas de fabricación eólica que se instalan en los polígonos industriales de Ferrol. «Pero es mucho más -insiste Primitivo González- porque tenemos todo el mundo de la pesca, gente habituada a la navegación costera, que pueden ser perfectamente quienes presten los servicios a las instalaciones marinas que se monten, bien sean eólicos off-shore o de olas». Existe también una industria naval preparada para afrontar los proyectos, sean plataformas de producción de energía de las olas, o aerogeneradores marinos. Y también, insiste el profesor González, se cuenta con unas escuelas técnicas de la UDC, como son las de ingeniería de Ferrol o del resto de Galicia, con proyectos en marcha y con medios humanos y tecnológicos para colaborar, innovar o generar iniciativas. Por último, existe un gran entramado de empresas auxiliares, bien de aceros bien de ingeniería, plenamente capacitadas para explotar el importante campo que se abre y del que Galicia puede salir muy beneficiada.