El carbón de Endesa supone ya la cuarta parte del tráfico portuario

FERROL

A pesar de la crisis y de la caída del consumo energético aparejada, la importación que Endesa hace de carbón desde Indonesia hasta los muelles locales continúa siendo el principal pilar de apoyo de las cifras de la Autoridad Portuaria Ferrol-San Cibrao.

Tal y como se ha informado desde la compañía, de enero a septiembre del presente ejercicio se han movido ya 2,1 millones de toneladas de este granel. Un simple cruce con el trasiego total en las dársenas de Ferrol y San Cibrao, ambas gestionadas desde Curuxeiras, en la misma franja temporal -de casi 8,8 millones de toneladas- arroja el dato de que esta línea de negocio supone cerca del 24% del tráfico marítimo total. En otras palabras, una cuarta parte.

Si a las cifras anteriores se les añade las cerca de 460.000 toneladas que se comenzaron a sacar de Caneliñas hace escasos días tras la resolución del conflicto del transporte, la cantidad total de mineral de importación asciende ya a algo más de 2,5 millones de toneladas. Es casi la misma cantidad con la que cerraron el 2008 los puertos de Vilagarcía y Marín, ambos de interés general y dependientes del Estado.

Fueron necesarios 28 mercantes para hacer la carga y la navegación a Ferrol. Veinticinco trajeron lo que ya se ha traslado a As Pontes y otros tres lo que se acumuló estas últimas semanas en la dársena exterior. Está programado que al cierre del presente ejercicio hayan llegado a la urbe naval un total de 33 buques. El año pasado, con el mismo fin, arribaron 59.

Menos buques, más carga

¿A qué obedece la reducción? Fundamentalmente, a las capacidades del puerto exterior, donde Endesa comenzó a operar el pasado mes de abril, cuando se abrió la nueva carretera a la rada. Sus calados de veinte metros naturales permiten la llegada de embarcaciones del tipo cape. Grandes mercantes con capacidad para 160.000 toneladas de carbón en sus bodegas, frente a las naves de la clase panamax, con sitio para un máximo de 70.000 toneladas. Eran estas últimas las que operaban cuando las descargas se producían en el muelle interior.

Esta tendencia -menos buques a lo largo de cada ejercicio pero con mucha más carga- se consolidará definitivamente en el 2010: el primero en el que funcionará todo el año la terminal de Endesa en Caneliñas.