Será a comienzos del próximo año cuando, si no hay imprevistos, el acceso por carretera al puerto exterior quede definitivamente blindado tras la construcción de una infraestructura de control de entrada y salida de vehículos que ha requerido una inversión de algo más de 1,2 millones de euros. Así lo han confirmado fuentes oficiales del organismo presidido por Ángel del Real.
Fue en el consejo de administración del pasado 3 de febrero cuando se decidió adjudicar las tareas a una unión temporal de empresas (ute) integrada por tres firmas: Atlántica de Construcción y Medio Ambiente, Francisco Gómez y Cía y Electrónica del Noroeste.
Con esta infraestructura, la dársena exterior contará con un sistema de vigilancia del tráfico rodado que cumple con todos los requisitos marcados por el código de Protección de Buques e Instalaciones Portuarias (PBIP), una normativa internacional surgida a raíz de los atentados del 11-S y que tiene, entre otros objetivos, establecer medidas antiterroristas en las dársenas. Con esa misma meta, hace ya varios años, el organismo decidió el cierre completo de todo el perímetro del muelle interior, de forma que para acceder al recinto hay que estar autorizado.
En la actualidad, el control de accesos a Caneliñas es provisional y se hace en la rotonda de entrada a la dársena, justo al final de la nueva carretera al puerto exterior.