Cinco maneras de vivir la fotografía

FERROL

Estas cinco personas unidas a una cámara son la demostración de que el equipo fotográfico no es más que una herramienta. Todos llevan la fotografía hacia su terreno, al espacio de sus aficiones, al lugar de sus sensaciones y sentimientos más íntimos. Basta charlar un rato con cada uno de ellos para darse cuenta de que a través de los años han vivido un sinfín de experiencias, pero siempre con una cámara a punto para recoger el instante.

Los cinco nos pueden demostrar que hay muchas formas de hacer fotografía, diferentes maneras de compartirla y mostrarla, y que un trabajo amateur nunca está reñido con la calidad.

Te hablan de las antiguas asociaciones de fotógrafos, de aquel maestro al que admiran sinceramente y siempre les sirve de referencia, de la imparable evolución tecnológica, de su primera cámara o de la última, y de aquel objetivo que tanto soñaron. O de las horas que tuvieron que sacarle al sueño para poder compaginar su afición con la vida familiar y laboral. Es el resumen de una afición que cada uno de estos cinco amantes de la fotografía atesorarán ya para toda la vida.