El Puerto de Ferrol, en un contexto de crisis nacional e internacional del negocio marítimo, cerró el mes de septiembre con una caída del 11,5% en sus tráficos con respecto a la misma franja del 2008. Tal y como adelantó ayer La Voz, este porcentaje supone una leve recuperación dentro de un ejercicio marcado por las cifras negativas.
Pero de que se trata de un hecho coyuntural y de la pujanza que en los últimos tiempos ha adquirido el entramado de los muelles interiores y exteriores dan buena cuenta los números del último decenio. En ese período, el volumen de negocio ha crecido en un 52%, pasando de los 8,4 millones de toneladas de mercancías y graneles embarcados y desembarcados en 1999 a los algo más de 12,8 del pasado ejercicio, que supuso un récord para el organismo presidido por Ángel del Real.
Tal y como se puede apreciar en la tabla que acompaña esta información, la tónica ha sido la de ir incrementando actividad de forma paulatina, sin grandes períodos de recesión. Supone que se han ganado también impulso económico y puestos de trabajo para el sector y su entorno. De hecho, solo entre 2002 y 2003 y entre 2004 y 2005 se bajó levemente.
En el resto de los ejercicios, la suma del movimiento de graneles sólidos como carbón y clínquer; graneles líquidos como gas natural o biodiésel -estos últimos, tráficos recientes-; y de mercancía general como piezas de aerogeneradores, papel o madera, se ha ido cerrando siempre en positivo.
¿Cuáles son los factores que han influido en este destacado crecimiento? Muchos. Pero, de entre todos ellos, cabe resaltar, además del trabajo del Puerto y los operadores para captar nuevos tráficos e ir incrementándolos, la apertura del último tramo de la autopista AP-9 a finales del 2003. El hecho de que desemboque directamente en los muelles interiores mejoró sus comunicaciones terrestres y jugó un papel determinante en el alza posterior.
Dársena exterior
En el mencionado auge tiene también un lugar muy relevante la creciente importación de carbón por parte de Endesa tras el cierre de su mina de As Pontes. Se trata del tráfico más importante que tiene hoy la Autoridad Portuaria Ferrol-San Cibrao.
Fue a raíz de la entrada en servicio del vial a la rada el pasado mes de abril, con dos años de demora, cuando pudo comenzar a funcionar el descargador de la compañía en el puerto exterior. Con la segunda fase de esa rada al fin en ejecución, Caneliñas supone la gran baza de futuro para seguir ganando peso dentro del sistema portuario español, convertir a Ferrol en referente en el noroeste peninsular y lograr que la ciudad entre al fin en el codiciado y competitivo mercado mundial de los contenedores.