Aserraderos e industria piden que se agilice la certificación de los montes

Francisco Varela

FERROL

Las empresas de aserrado y remate (maderistas) consideran que debe acelerarse la certificación de los montes para favorecer la exportación de madera que se produce en todo el norte de Galicia. Ana Oróns, secretaria general de la federación patronal, que recorrió ayer la comarca de Ferrol para reunirse con algunos empresarios, considera que la Xunta puede jugar un papel determinante. En toda Europa las industrias de transformación exigen esta certificación, mediante la cual se garantiza que los troncos de donde procede la madera que adquieren están gestionados y explotados bajo criterios medioambientales y de biodiversidad, además de técnicas de silvicultura que respetan y reponen el medio natural.

La federación Fearmaga considera que la consellería tiene en su mano el conseguir que las comunidades de montes, muy importantes también en las comarcas de Ferrol, Eume, Ortegal y A Mariña, se doten de la certificación indicada.

La crisis de la construcción en España ha supuesto un duro golpe para el sector primario y de transformación de la madera, sobre todo para el pino. A lo que se añadió el desastre del ciclón Klaus , que tiró un millón de metros cúbicos de madera en toda Galicia. Estos árboles, sobre todo los pinos, es necesario talarlos cuanto antes y sacarlos del monte. En un momento de paralización del sector toda esta materia prima viene a suponer un volumen de excedentes que el mercado trardará en absorber. Las previsiones de la Xunta apuntaban a que, con las ayudas públicas para quitar la madera del monte, en noviembre podría estar terminada la tarea, pero en Fearmaga se considera que hasta Navidades no se conseguirá.

Mercado globalizado

El problema del excedente del pino gallego, por la coyuntura señalada, tiene un tercer obstáculo. Como la madera es uno de los mercados más globalizados, están saliendo de las inmensas extensiones de las Landas francesas miles de toneladas de esta especie, también derribadas por el Klaus . Francia cuenta con un sector forestal más desarrollado y las ayudas públicas fueron muy rápidas y ejecutivas. Parte de esta materia prima está entrando en España. Se trata de una «competencia un poco desleal», según la portavoz de Fearmaga, porque las ayudas públicas francesas para sus bosques dañados por el ciclón «son superiores a las de Galicia».

Un bum reciente

El conjunto de estos factores negativos se nota en las pequeñas empresas de aserrado, rematantes y maderistas que forman un entramado de industrias familiares «importantísimo en nuestra comunidad», subrayó Oróns, porque en algunas comarcas suponen las únicas empresas rentables y productivas, y sustento de parte de su población.

Fearmaga recoge este sentimiento en el sector, como apreció ayer Oróns en la comarca de Ferrol. Porque, según los datos que maneja esta organización, durante 2008 el descenso de la facturación fue del 6%, bajón que es más acusado en la industria de segunda transformación donde la caída alcanzó el 11%. En los aserraderos e industria del tablero, principal destino del pino, la caída fue del 7 y el 10%, respectivamente.

Hace pocos días, la federación de propietarios de montes de la zona norte de Galicia subrayaba unos datos también negativos en el sector, que vienen a confirmarse ahora por Fearmaga.

Por ello, las empresas hacen hincapié en la importancia del sector, tanto en el norte de Galicia como en toda la comunidad: un 3,5% del PIB gallego, superior a países con tradición maderera como Nueva Zelanda (3,1% del PIB). «Es un sector que actúa como un factor clave en la dinamización del rural gallego ya que, por empleo generado, la madera es la actividad industrial líder en la mitad de las comarcas del país», añade Fearmaga. De tal manera, incluso en Ferrol, con gran tradición industrial metalúrgica, en su entorno comarcal la madera supone el segundo sector en algunas áreas.