La pista polideportiva situada a ocho metros de altura está protegida únicamente por un muro de uno
Una altura de ocho metros separa las pistas polideportivas de la parte superior del recinto del colegio Couceiro Freijomil del patio inferior, una cota únicamente protegida por un murete de hormigón de un metro de altura y ancho suficiente para que los niños puedan llegar a sentarse. Esta es una de las principales deficiencias denunciadas por la comunidad escolar del centro eumés a la Xunta, después de que el pasado día 9 las obras fuesen oficialmente entregadas.
La dirección ha advertido una serie de problemas de seguridad que ha puesto en conocimiento del Concello y de la Consellería de Educación. El que más preocupa es la ausencia de una valla de protección que prevenga de trágicas caídas o que, simplemente, impida que los balones caigan al patio inferior.
El proyecto de construcción del centro no contempla este elemento, que profesores y padres reclaman al unísono. De hecho, los niños tienen vetado el acceso a las pistas superiores -a las que deben acceder por escaleras o rampa para salvar el pronunciado desnivel- hasta que se corrija la situación.
Dentro de la normativa
El concejal de Educación de Pontedeume, Javier Crespo, asegura que el muro levantado cumple la normativa de seguridad. «Otra cosa es que se vea que un niño puede llegar a saltar 1,10 metros, pero no es un incumplimiento de la Xunta», matizó. No obstante, asegura que los técnicos autonómicos están estudiando las distintas posibilidades para ver si se puede intervenir y colocar una valla «para la tranquilidad de los niños».
No es este, sin embargo, el único problema advertido. Las obras del centro, situado frente al muelle eumés, se dieron por terminadas con un patio destinado a los alumnos de educación infantil totalmente desnudo, con el cemento al aire. Ahora se reclama que sea revestido con material acolchado que ofrezca mayor seguridad para los juegos de los pequeños.
Pese a que las obras fueron entregadas hace dos semanas, los obreros continúan en el centro corrigiendo «flecos» de las obras, apuntó Crespo. Entre ellos, se revisaron todos los techos tras haberse detectado el corrimiento de una de las placas de resina prensada.
Desde la Consellería de Educación se aseguró ayer que una técnica de la jefatura territorial se puso ayer en contacto con la dirección del centro y asegura que se tendrán en cuenta las observaciones realizadas. Por el momento, la dirección no ha querido realizar declaraciones sobre las deficiencias detectadas, aunque sí reconoce la existencia de «problemas de seguridad» en el centro que aguarda que sean solventados. La situación del colegio será abordada en la próxima convocatoria del consejo escolar, donde podría decidirse la adopción de medidas si no se soluciona la situación.
El nuevo Couceiro Freijomil comenzó a construirse en agosto del 2006, tras la demolición de un inmueble anterior que databa de 1972. El proyecto fue adjudicado a la empresa Huete y Fernández por 3,3 millones y un plazo inicial de ejecución de doce meses. Tras distintos problemas, como la inundación de las aulas de infantil, los alrededor de 300 alumnos del centro se incorporaron al nuevo edificio en marzo del pasado año. La definitiva todavía no se ha cerrado.
En breve los contactos recibirán en su correo electrónico un enlace a la noticia
Gracias por usar nuestros servicios
Revise sus datos y vuelva a intentarlo
Si se vuelve a producir un error, es posible que el servicio está momentáneamente no disponible. Inténtelo más tarde.
Disculpe las molestias. Gracias por usar nuestros servicios