Después de casi dos meses de obras en el barrio de Recimil, muchas de las fachadas del complejo urbanístico comienzan a mostrar los primeros signos de las mejoras que están sufriendo. De hecho, gran parte de los edificios tienen ya tapadas un número importante de grietas, y otras tantas ya tienen arreglado el alero del tejado. Además, las pruebas de pintura ya han finalizado y, según explicó Vicente Irisarri, alcalde de la ciudad, las obras se encuentran ya en pleno «proceso de la preparación de superficie» para posteriormente poder pintarlas.
El barrio se dividió en tres zonas y en cada una de ellas trabaja una empresa diferente, pero todas están realizando las mismas labores: rellenan las grietas con emplaste exterior y los huecos grandes con cemento y arena, además, adecúan los aleros de los tejados y extraen el canalón para que la humedad se expulse mejor y no entre en las casas.
En la calle Narón, la empresa Abeconsa ha saneado los alerones de toda una fachada y las grietas de esa misma casa se encuentran cubiertas en su mayoría. El encargado de obra de esta empresa asegura que todas las acciones se están haciendo «al mismo tiempo» teniendo siempre en cuenta las condiciones meteorológicas.
En las calles Neda y Betanzos, en las que trabaja la empresa Ageco, los zócalos que estaban en mal estado ya han sido arreglados con cemento, y además las fachadas comienzan a mostrarse uniformes al haberse tapado la mayoría de las grietas. Otra mejora visible ha sido el asfaltado de ambas calles que terminó hace tres días. Esta obra, sin embargo, no está incluida dentro de la misma partida presupuestaria.
Otro color
Vicente Irisarri aseguró que las obras buscan «mejorar la seguridad y eliminar gran parte de las humedades actuando sobre el tejado», además añadió que, sin duda, es un cambio estético con el que ganará la ciudad.
El alcalde afirmó que actualmente las obras se encuentran en un «proceso de preparación de superficie» en el que hay que «impermeabilizar las fachadas de las casas». Aseguró que una vez se haya conseguido esto, solo quedará el acabado «que es la pintura, lo que más se va a notar».
En cuanto a la fecha para comenzar a pintar, el regidor comentó que es «difícil decir un día concreto» porque para poder colorear las fachadas hace falta que «no haga ni mucho calor ni haya mucha humedad en el ambiente, ya que si no el trabajo no tendría la misma calidad».