Dragar los cienos es peligroso porque han acumulado metales pesados que podrían contaminar el agua
09 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.«Ahí no crece nada. No hay bicho viviente que lo soporte, solo las bacterias pueden resistirlo» explica Félix Cerqueira, biólogo de la Cofradía de Ferrol, acerca de las miles de toneladas de cienos tóxicos que se acumulan en algunos puntos de la ría. Son el resultado del vertido de cien millones de litros de aguas fecales cada día durante décadas. Así, con la acumulación de heces, orina, restos de alimentos, aceites, papel... se ha formado un limo negro que anega la ensenada de Caranza, la de A Malata y la de A Gándara; y que cubre una gran parte del fondo marino entre el puente de As Pías y la desembocadura del Xuvia.
Los mariscadores juran que el cieno supera el metro y medio de altura en A Gándara, que es una «auténtica cloaca», afirma Cerqueira. Incluso es peligroso meterse en él. «Se pega como el blandiblú», explica Javier Mareque, vigilante de la cofradía. El limo negro, pura materia orgánica, está lleno de bacterias que lo descomponen. En ese proceso se consumen grandes cantidades de oxígeno, explica Cerqueira, por eso en su seno no crecen almejas ni nada similar.
Las formas de vida más desarrolladas que lo frecuentan son las gaviotas y las ratas, y solo porque andan a la caza de cualquier resto sólido que salga de los colectores. Lo que dejan ambos carroñeros queda para los muxos, los mújeles, pero ni siquiera esos peces son capaces de acercarse hasta la boca de las mayores tuberías, Parece demasiado hasta para ellos.
Si algún día se logra el saneamiento integral de la ría, los cienos pasarán al primer plano. Las bacterias, por mucho oxígeno que inviertan en ello, tardarán décadas en comérselo. La presencia del puerto exterior, de As Pías, los pilotes de la autopista y el puente del ferrocarril dificultarán que se lo lleven las corrientes.
Metales pesados en el cieno
¿Qué hacer con él? Ese fue uno de los asuntos que los conselleiros de Medio Ambiente y Mar, Agustín Hernández y Rosa Quintana, discutieron en su visita del lunes con los mariscadores.
No hay una solución fácil. Dragarlo podría incluso causar problemas mayores. Los cienos, explica Cerqueira, «inmovilizan los metales pesados». Hay mucho de eso en las aguas de Ferrol. Fueron vertidos durante años por empresas como Navantia o Megasa, «que ha mejorado mucho en ese aspecto». Pero lo vertido sigue ahí, porque esos materiales no se disuelven fácilmente, y dragar los cienos y removerlos podría extender el problema a grandes porciones de la ría. Una «biorremediación» (el uso de bacterias que devoren más rápido los desechos, como se hizo con el Prestige ), tampoco parece viable: «La cantidad de cieno es enorme, tardarían muchísimo», teme el biólogo.
Otra posibilidad que se habló el lunes, y que provoca sonrisas de incredulidad entre los mariscadores que lo comparan con «tapar o lixo debaixo da alfombra», sería sellarlo con material impermeable y taparlo luego con arena y conchas.
Pero antes de preocuparse por los limos, y de qué hacer con ellos, habrá que rematar el saneamiento integral de la ría.
Así está el saneamiento
La Confederación Hidrográfica del Miño-Sil calcula que la depuradora de la margen norte y el emisario submarino estarán completados en la «primavera o el verano» del 2010. Eso si no surgen problemas en unas obras de «enorme complejidad», indicaron fuentes de la institución.
La instalación de la margen sur no funcionará «hasta el 2012», según la Xunta. El anterior bipartito había anunciado que comenzaría a trabajar en el primer trimestre del 2011. Costará 67 millones de euros y la del norte, alrededor de 122.