Lo de escarbar en la tierra en busca del pasado del hombre es algo que siempre le tiró mucho a Lois Armada. Este cariñés de 31 años cuenta que desde siempre quiso ser arqueológo, pero también le gustaba mucho la filosofía y todos los temas relacionados con el patrimonio. Por eso, cuando terminó el bachillerato, no dudó en matricularse en la licenciatura de Humanidades: «En Ferrol, la titulación se acababa de implantar, y además, todas las asignaturas del plan de estudios me resultaron muy interesantes», recuerda echando la vista atrás.
Tras hacer la tesis y trabajar durante dos años en la Universidad de Durham, en el Reino Unido, Lois Armada ha conseguido un contrato en el laboratorio de arqueología del Centro Padre Sarmiento de Santiago, dependiente del CSIC. Allí trabaja en un proyecto para destapar un poblado de la primera Edad del Hierro en Cataluña, y además, este verano colaborará en la excavación de un castro en Cuntis.
«En mi caso, estudiar Humanidades me ha permitido dedicarme a lo que más me gusta y a lo que siempre quise hacer», dice satisfecho.