El juez desestima la demanda por acoso moral en el trabajo del director de una sucursal de banco eumesa

La Voz

FERROL

El Juzgado de lo Social número 2 de Ferrol ha desestimado la demanda por acoso moral en el trabajo presentada por el director de la sucursal del Banco Gallego en Pontedeume. El magistrado Eloy Hernández Lafuente estima que no ha quedado probado que se trate de un caso de mobbing , como sostiene Renato S. R. No obstante, la sentencia no es firme porque puede ser recurrida ante la sala correspondiente del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia. El empleado bancario había demandado al banco y a tres cargos directivos a quienes atribuyó los comportamientos supuestamente acosadores que concluyeron con su despido el pasado 15 de enero. El despido propiamente se verá en otro juicio diferente, todavía no celebrado. En la demanda por acoso el ex director de sucursal sostenía que se habían violado sus derechos fundamentales con el supuesto mobbing y por ello solicitaba la anulación del despido y su readmisión en el puesto de trabajo que desempeñaba. El magistrado ferrolano no oculta la dificultad que entraña, en ocasiones, probar una situación como la planteada, pero también es cierto, dice, «que la seguridad jurídica exige no caer en arbitrario subjetivismo». Tampoco rechaza el juez que no exista un conflicto laboral en este asunto: el empleado fue trasladado en dos ocasiones de sucursal, de Ferrol a Sada y luego a Pontedeume, si bien el banco explicó los motivos. Tampoco se ha observado, añade la sentencia, «una intención de ir disminuyendo o destruyendo la estabilidad psicológica» del demandante. El juez reconoce también cierto «obscurantismo empresarial» en el trato con el trabajador. De todos modos, el magistrado Hernández concluye que no se produjeron «actos sistemáticos» contra el afectado, más bien fueron situaciones conflictivas como que se anulase su clave personal del ordenador, aunque nunca se le quitaron sus funciones o atribuciones. Por ello opta por la desestimación de la demanda.