José Ramón Méndez Salgueiro, director de la Escuela Universitaria de Diseño Industrial de Ferrol, reiteró el miércoles ante el Juzgado de lo Penal número 3 de Pontevedra que el fallo del premio de la Fundación María Martínez Otero estuvo plagado de irregularidades. El docente contó con el apoyo de más de un centenar de alumnos y profesores que se desplazaron desde la ciudad departamental hasta Pontevedra para estar con él.
Así, no dudó en afirmar que no se respetó el anonimato de los participantes, ya que, según relató durante el juicio se abrieron los sobres con las identidades de los concursantes cuando él, miembro del jurado, no estaba presente y cuando tuvo conocimiento de lo ocurrido comprobó que había algunos conocidos suyos, «por lo que me fui».
Otro de los aspectos que remarcó fue el hecho de que el galardón fallado en A Estrada, donde se encuentra la fábrica de muebles que patrocina la fundación organizadora del concurso, buscaba premiar un diseño inédito. En su opinión, finalmente se alzó con el primer premio «una pieza que suele emerger cada seis, siete o diez años en el mercado como concepto y que luego se retira por no ser funcional». Posteriormente, calificó la pieza ganadora como «un tópico» en este mundo, si bien «no es un hito en la historia del diseño».
El presidente
Y si reiteró estas críticas, otro tanto hizo con su apreciación de una supuesta incapacidad e incompetencia por parte del presidente del jurado para actuar como tal. En todo caso, matizó que se refería a que, si Martínez Durán desconocía que no se podían abrir los sobres y revelar las identidades de los concursantes, tal vez se debiera «a que no está capacitado o que no tiene competencia suficiente». Por su parte, su abogado, el letrado fenés Manuel Arias, al comienzo de la vista oral, defendió que el supuesto delito de injurias que se le imputa a su cliente ha prescrito, si bien subrayó que, en todo caso, en la conducta de José Ramón Mendez «no existe infracción penal». La acusación particular, ejercita por la empresa en cuestión, que reclama unos veinte mil euros en concepto de indemnización, rechazó tal posibilidad, por lo que la juez pontevedresa resolverá esta cuestión previa de la defensa en el momento de dictar la sentencia.
El premio de Diseño del Mueble, organizado por la Fundación María Martínez Otero, tiene como objetivo el contribuir a la promoción del mueble de diseño y al desarrollo e innovación de la industria del sector. Las bases fijaban una única categoría y el premio estaba dotado con seis mil euros.
A la convocatoria donde se planteó el conflicto se presentaron 117 concursantes. Méndez sugiere que deben ser indemnizados por las irregularidades.