Vecinos de Caranza, inquietos por el peligro de varios árboles

FERROL

El «Klaus» hizo que las ramas golpeasen ventanas en varios bloques; ahora han logrado que el Concello tale la gran mayoría

20 feb 2009 . Actualizado a las 11:53 h.

El paso del ciclón Klaus por Ferrolterra puso de manifiesto la peligrosidad de algunos árboles plantados muy cerca de varias casas en el barrio de Caranza. Ese fin de semana varios árboles golpearon con sus ramas en las ventanas. Los vecinos se quejaron tanto al concello como a la asociación de vecinos. Su presidenta, Pilar Rodríguez, Mapi, transmitió la demanda y los técnicos municipales elaboraron un informe. Después se organizó una reunión con todos los afectados para que, al final, fuesen ellos quienes decidiesen. «Les dimos la oportunidad de hablar con el técnico y tomar la decisión de qué árboles quitar», explica Mapi.

Reunión

«Lo que hicimos fue convocar una reunión con los vecinos de los bloques 30, 31 y 32, en la calle Armada Española, mediante un buzoneo». A esa reunión acudió Santiago Sánchez, técnico municipal, y representantes de la empresa encargada del traslado de los árboles. Al final el resultado fue que de 45 árboles situados enfrente de los edificios solo se van a mantener 10. Mapi explica que el técnico «traía 10 perales para sustituir a los otros pero solamente se plantarán seis. Añade que, desde el punto de vista de la asociación, están a lo que decidan los vecinos; aunque a título personal le gustaría «que se quitasen menos».

Gloria Buyo, una de las vecinas afectadas comenta que «no se pueden abrir las habitaciones por los mosquitos», debido a la cercanía de las ramas, sobre todo en primavera y verano. Añade que a veces «algún repartidor no encuentra los portales porque no ve los números». Son en su mayoría pinos «que dejaron crecer mucho y ahora no hay solución», explica Humberto Fernández. «Aunque muchos vecinos quieren quitar árboles para poder aparcar el coche», añade.

Otra de las afectadas es Victoria Casteleiro. Al lado de su portal hay un árbol que pide que lo quiten «porque está reventando los cables y las tuberías del gas y del agua». «Cualquier día vamos a explotar todos», añade esta.

Ángel Gómez, propietario de la zapatería Don Tacón, también muestra su malestar y es partidario de quitar esos ejemplares para, «por fin poder colgar un cartel que se vea».