«Los clientes están preocupados por lo que duren las obras»

FERROL

Los comerciantes de Armas esperan no sufrir la situación de la plaza de España

18 feb 2009 . Actualizado a las 12:22 h.

Los comerciantes de la plaza de Armas sienten que les vienen encima unos meses muy duros. Existe un «síndrome plaza de España» que provoca una gran preocupación entre los vendedores. Los más de seis años empantanados que llevan sufriendo sus compañeros tres manzanas más arriba y algunas malas experiencias con obras de peatonalización y suministros, a veces abriendo las calles varias veces en el intervalo de pocos meses, les tienen en guardia. Las previsiones hablan de que las obras podrían comenzar a finales de año y finalizar en la primavera del 2011. Coincidirán aproximadamente un año en el tiempo con las de la plaza de España.

Agilidad en las obras

David lleva más de 30 años trabajando en la farmacia Manuel Telmo de la calle Rubalcava, y señala como máxima preocupación «que tengan cuidado con los furados; las casas son muy viejas y no tienen buenos cimientos». Pide además «que el Concello haga que las obras se agilicen». Considera que el desarrollo de las obras tiene que hacerse bien, «indicándolas para que los conductores sepan por dónde tienen que ir y que no se encuentren con el problema de golpe». Se muestra preocupado, dice, «porque mucha gente viene a nuestra farmacia en coche, y si hoy es complicado...». David cree que «no deberían de hacer la obra ahora». Es de la opinión de esperar los diez años que faltan para que venza la concesión, «y no tener que pagar los rescates». Tampoco cree que la intervención sea necesaria: «Mira el aparcamiento de la plaza de España, siempre esta medio vacío; aquí en Ferrol no nos gusta pagar por aparcar», dice. Y aporta como idea que se cedan las plantas inferiores «a los vecinos y a los comerciantes a un precio más reducido».

Lorena, gaditana, trabaja en la tienda Calzedonia de la calle Real desde hace cinco meses. Comenta los motivos que la trajeron a Ferrol: «Por mi novio, que es de la Marina». Conoce el tema de la plaza por sus compañeras y por los clientes, y está a la expectativa. «Muchos clientes que viven en la zona están muy preocupados por lo que duren las obras», señala.

Aparcamiento necesario

En la óptica de la misma calle Real, María, la encargada, apunta hacia el comienzo de los problemas: «Nos afectará cuando pongan las vallas». «Ya ahora el acceso es complicado», indica, y sigue pasando revista a los últimos años en el barrio: «Hemos notado todas las obras de peatonalización». Es una de las vecinas convencidas de la necesidad de crear las 400 plazas de aparcamiento (casi cuatro veces la capacidad actual). «Son fundamentales, yo creo que hacen mucha falta», señala. Gran parte de los clientes de María son del barrio («que vienen andando», dice), pero otros muchos son de fuera, y «siempre encuentran dificultades para aparcar».

También desde el Zara de la calle Real trasladan la preocupación de los responsables de la empresa, que han visitado la tienda hace pocos días para evaluar en persona la situación.