«Klaus» destrozó 320 árboles solo en los parques urbanos y jardines de Ferrol

FERROL

Klaus

machacó la superficie arbolada de Ferrolterra. El ciclón tiró miles de árboles en la comarca, tantos que la Administración aún no ha sido capaz de sumarlos todos. Muchos aplastaron la red de suministro eléctrico, ocasionando los apagones que amargaron a los vecinos durante semanas. Dicen que los bosques de A Capelada están destrozados, pero no hace falta salir de la cabecera de comarca para hacerse una idea de los efectos del temporal.

El gobierno local de Ferrol presentó ayer una de sus primeras evaluaciones sobre los desperfectos causados por Klaus en la ciudad, se trata de un informe en el que se da cuenta, uno por uno, de los árboles de la ciudad que sufrieron los efectos del viento, y el balance es desolador: 320 ejemplares padecieron daños de consideración. De ese total, 215 árboles deberán ser retirados en los próximos días, y los otros 105 precisan apeos de forma inmediata para seguir en pie. Quedan fuera del balance los ejemplares, también cientos, que precisarán tareas de poda por presentar ramas rotas o desprendidas.

La zona más afectada por el temporal, según el informe que ayer presentó la edila de Jardines, María López, en comisión, fue el barrio de Caranza, donde se perdieron 78 árboles, de los que 51 tendrán que ser retirados o ya lo han sido. San Felipe ocupa la segunda posición, allí se perdieron 43 ejemplares por completo, muchos de ellos bloquearon las carreteras de acceso al barrio, y otros llegaron a amenazar las viviendas. Algunos, señalaron esta semana los vecinos, no han sido retirados y todavía constituyen una amenaza.

El parque Raíña Sofía

Sin embargo, el punto más afectado quizá pueda considerarse el parque Raíña Sofía. Allí se perdieron definitivamente 30 árboles, y otros doce tendrán que ser apeados para evitar su caída.

Los daños totales son inferiores a los registrados en San Felipe o Caranza, pero se produjeron en un espacio mucho más reducido que el existente en esos dos barrios, de forma mucho más concentrada y afectaron a árboles de un porte mucho mayor, por lo que resultan bastante más aparatosos.

El parque permanece cerrado desde el fin de semana del temporal, y según anunció ayer María López será abierto en las próximas semanas de forma gradual, a medida que se pueda garantizar la seguridad de los visitantes. La concejala también anunció la próxima firma de un convenio con la Xunta para prevenir incendios y controlar la masa forestal mediante un plan municipal específico.

En los centros educativos

El ciclón también derribó ocho árboles situados en siete centros educativos: A Laxe, en Valón; el de Pazos, el Campo de Chao de San Xoán, el Manuel Masdías, el colegio de Ponzos, el Cruceiro de Canido y el de Esteiro. Además, otros seis ejemplares ubicados en esos mismos centros necesitaron ser apeados para evitar su caída, y otros ocho tuvieron que ser podados a causa de los daños del temporal.