Manuel Candocia: «El objetivo es la permanencia, no queremos ni soñamos con más»

FERROL

El presidente y alcalde de As Somozas destaca que en su club casi en su totalidad juegan chavales de Ferrolterra y asegura que todos ellos son buena gente

06 nov 2008 . Actualizado a las 12:11 h.

Manuel Candocia Ramos es el alcalde de As Somozas desde las primeras elecciones municipales de la Democracia, en 1979. Cuando llegó al Concello manejaba un presupuesto de unos tres millones de las antiguas pesetas, similar al de los concellos de la zona de su tamaño. Ahora, As Somozas mueve 1.100 millones de pesetas, mientras que los concellos de la zona de su tamaño apenas llegan al millón de euros, es decir, a los 166 millones de las antiguas pesetas. En la interminable lista de iniciativas que Manuel Candocia tomó para mejorar su municipio se encuentra la creación, en 1984, de un equipo de fútbol, la Sociedad Deportiva Somozas, que como un relámpago llegaría muy pronto a la Tercera División. Llegaron los buenos tiempos y también el desaliento de un descenso. Candocia, cansado de las humillaciones a un equipo humilde, arrojó la toalla y mantuvo a su equipo como campeón de la Segunda Regional siete años consecutivos aunque nunca quiso ascender. Finalmente y animado por la ilusión de la gente que formaba el equipo decidió abrir las puertas al ascenso. Una vez más de forma casi consecutiva, el equipo volvió a llegar a la Tercera División, categoría en la que milita esta temporada.

-¿Por qué se fundó el Somozas?

-La idea fue de un grupo de chavales que jugaban al fútbol aquí y un día vinieron a hablar conmigo para federar un equipo. Yo los animé y así nació el Somozas. En poco tiempo ya jugábamos en la Tercera División.

-¿Por qué se acabó aquella primera etapa?

-Descendimos de Tercera División muy quemados y no bajamos a Preferente sino que caímos hasta Segunda Regional por voluntad propia. Estuvimos siete años en esa categoría y fuimos campeones los siete años aunque nunca quisimos ascender. Hace dos o tres años decidimos iniciar una nueva etapa y ascendimos de nuevo a Tercera División.

-¿Cuáles son los objetivos?

-Nuestro objetivo es la permanencia, evitar el descenso. La Tercera División es una categoría que nos gusta estar , en la que tienes buenos terrenos de juego, se da a conocer el Concello de As Somozas por Galicia adelante, etc. Para nosotros mantenernos es lo ideal. No queremos ni soñamos con más, ni con ir a Segunda B ni nada de eso.

-¡Qué le parece el equipo?

-Tenemos equipo suficiente para lograr la permanencia. Yo tampoco he visto equipos mejores que el nuestro. Nosotros no estamos mejor clasificados porque nos ha faltado un poco de suerte, aunque hasta ahora nadie ha sido mucho mejor que nosotros.

-¿Gonzalo Sueiro marca diferencias?

-Todos son buenos chavales, todos luchan de la misma manera, aunque algunos tienen más técnica que los otros. Es una plantilla muy pareja y con mucha personalidad. Gonzalo Sueiro es verdad que es algo especial para nosotros, viene de otro fútbol de otras categorías superiores y está a gusto con nosotros y el Somozas con él, ya que además de un gran futbolista también es una buena persona, una persona excepcional.

-¿Todo gente de casa?

-Claro, de Ferrolterra, no podemos traer a nadie de fuera, aunque este año tuvimos a un jugador del Montañeros. Somos un equipo humilde pero pagamos lo que prometemos, aquí los jugadores saben que a final de mes cobran seguro. Somos lo que somos y tampoco podemos fichar figuras por ahí.

-¿Y Germán Amil?

-Estoy contento con él. Trabaja duro y ya se sabe que n el fútbol las cosas a veces salen mejor y en otras peor.

-¿Y el Ourense?

-Jugar en O Couto frente al Ourense fue todo un orgullo para nosotros. Nos trataron muy bien, un recibimiento impresionante por parte de aquella gente. Estamos muy agradecidos.

-¿Y los árbitros?

-Su trabajo es muy difícil, vimos el martes lo que que pasó en el partido del Liverpool y el Atlético de Madrid. A mi lo que me duele de los árbitros es que haya algunos que son malintencionados y prepotentes, aunque otros son muy buenas personas y buenos árbitros.