El pliego del servicio de arreglo de baches prevé multas por cada día de retraso en las obras

La Voz

FERROL

Un servicio como el 061, pero que en vez de cortar hemorragias y recolocar huesos rellene baches y recauchute aceras. Ese podría ser una buen definición del proyecto que el bipartito maneja para el nuevo servicio permanente de mantenimiento, que está previsto que comience a trabajar el próximo 1 de enero. El servicio contará con un presupuesto de un millón de euros por año de funcionamiento.

El borrador del pliego de condiciones para contratar a la empresa adjudicataria de ese servicio de Urgencias urbanístico incluye una importante serie de novedades destinadas a cortar el problema de la falta de mantenimiento en las calles.

El pliego exige a la empresa que repare los desperfectos que le ordene el Concello en un plazo máximo de 72 horas, aunque las tareas urgentes deberán estar en 24 horas, o de inmediato en los casos más graves. Esos encargos urgentes, entre los que podrán incluirse las obras que causen molestias a los vecinos o el tráfico, «deberán realizarse incluso en festivos ou en horas fora da xornada diurna habitual», según reza el pliego.

Las obras y reparaciones a realizar no podrán superar los 30.000 euros, y varias entidades podrán encargarse de la detección de las averías sobre las que intervenir: la dirección técnica del servicio, la inspección municipal, la Policía Local, la empresa contratista y los ciudadanos.

Es más, el documento incluye una cláusula que obligará a la adjudicataria a mantener una línea telefónica 24 horas al día, los siete días a la semana, para que los propios vecinos puedan informar de los desperfectos.

No será el único mecanismo de funcionamiento continuo. La empresa también estará obligada a mantener un equipo de guardia fuera del horario de trabajo y en los días festivos.

Estará integrado al menos por dos personas con todos los materiales necesarios. Su objetivo será cubrir las emergencias de mantenimiento que puedan aparecer. En algunos casos podrán limitarse a señalizar la zona, aunque en los casos más complejos deberán intervenir para resolver el problema.

Sanciones por retrasos

El pliego también recoge una serie de penalizaciones al adjudicatario en caso de que se superen los plazos previstos en el documento. Los retrasos en la entrega de las obras son calificados como faltas leves.

En el caso de averías, que deben ser reparadas en 24 horas, el pliego prevé una penalización de seis euros por cada día de demora. El importe de la sanción se incrementará a 12 euros a partir del quinto día de retraso.

En el caso de los trabajos encargados por el Concello, las penalizaciones serán de 30 euros por cada día durante los siete primeros días tras el fin del plazo estipulado. Esa cuantía subirá a 60 euros entre los días 8 y 14 posteriores el fin del plazo. La multa volverá a duplicarse, hasta 120 euros, en los días 15 y 21.

Finalmente, transcurrido ese tiempo, el bipartito podrá encargar la ejecución a otra empresa y pasar el importe de los trabajos con una penalización del 30% a la adjudicataria.

El bipartito y la oposición

¿Cuándo se pondrá en marcha el servicio? El edil de Rehabilitación, Miguel Reimúndez, recuerda que el compromiso del gobierno es que arranque el próximo enero. El concelleiro señaló que no está previsto que el proyecto se discuta en el pleno de este mes. Tampoco está previsto discutirlo en la comisión de Urbanismo de hoy.

El borrador está desde hace dos semanas en manos de la oposición. El edil Guillermo Evia (PP), anterior responsable de Urbanismo, señaló ayer que su partido todavía no ha acordado una posición sobre la iniciativa, aunque sí subrayó que el borrador del pliego presenta «varios problemas de forma», como incluir la valoración de las ofertas. Se trata de «errores similares» a los del pliego del servicio de lacería, que el PP apoyó después de que se corrigiesen esos problemas.