El Aula do Mar organizó el pasado domingo la primera salida ornitológica a una distancia de aproximadamente 10 millas de la costa, que, según José Miguel Alonso, fue un éxito: «Tuvimos 12 personas en lista de espera para poder subir si alguien fallaba». Y la situación se repetirá en las próximas expediciones que ya están programadas. Serán el 31 de agosto, el 21 de septiembre, el 12 y 26 de octubre y el 2 de noviembre. Para las dos primeras ya está todo completo, y la lista de espera incluye ya a alrededor de seis personas.
El éxito de estos viajes viene dado por la diversidad de aves marinas que se pueden contemplar. El pasado domingo, el Aula do Mar atrajo a ocho paíños de Wilson, una especie americana, y a gaviotas de Sabine, que veranean en el Atlántico Norte y que hasta ahora se sospechaba que podría haber ejemplares en la costa.
La expedición sale en torno a las ocho de la mañana y regresa a Cariño hacia las cuatro de la tarde. Más de siete horas de expedición en las que ornitólogos y aficionados a este campo descubren las maravillas que deja un enclave estratégico y que se convierte en paso obligado en las migraciones de las aves marinas.