La ría de Ferrol tardará cinco años en regenerarse tras tener depuradoras

La Voz

FERROL

La ría de Ferrol tendrá que seguir almacenando al menos hasta el 2010 las aguas residuales que generan los habitantes de la ciudad naval, Narón, Fene, Mugardos, Ares y parte de Neda, que suman más de 135.000 habitantes. Ese es el horizonte temporal en el que el Ministerio de Medio Ambiente prevé que esté operativa la estación depuradora de la margen norte. Un año más tarde cuenta la Xunta con poner en marcha la planta de la zona sur. Sin embargo, aún cuando ambas infraestructuras estén a pleno rendimiento, la regeneración de la ría no habrá hecho más que empezar. Los científicos de la Estación de Bioloxía Mariña de A Graña prevén que este proceso se prolongue durante unos cuatro o cinco años.

Los biólogos ferrolanos recuerdan que hay «un exceso de materia orgánica» procedente de los puntos de vertido repartidos por la costa. Los microorganismos, explica Victoriano Urgorri, catedrático de Zooloxía Mariña y director de la estación de A Graña, «son los que se encargan de mineralizar los residuos orgánicos, de transformarlos, pero actualmente hay tanta cantidad que no dan abasto».

Sin embargo, los científicos dejan claro que la regeneración de la ría no será uniforme, y que habrá zonas que se recuperen antes que otras. «En la margen norte el volumen de habitantes es mucho mayor, por lo que los residuos acumulados también son más cuantiosos», comenta Urgorri.

El movimiento de las aguas será otro factor que condicionará el ritmo del proceso de regeneración. «Aquellas zonas en la que hay corrientes, mayor movimiento de las aguas, se produce una mayor oxigenación de los sedimentos», señala el director de la estación. ¿Qué significa esto? Urgorri explica que con estas condiciones se produce lo que se denomina una degradación aeróbica, que es mucho más rápida que la que se realiza sin oxígeno, la anaeróbica. De esta forma, las aguas de San Felipe se recuperarán antes que las de A Malata, por ejemplo.

De momento, a la planta que se está construyendo desde hace un año en cabo Prioriño, junto al puerto exterior, le restan oficialmente diez meses de obras. De ahí partirá el emisario submarino que expulsará las aguas. En cuanto a la planta de la margen sur, el proceso se encuentra aún en la fase administrativa, con la adjudicación el pasado martes de las obras.