La parroquia de Pantín, en el Concello de Valdoviño, sufrió durante la madrugada del lunes al martes lo que ha sido el primer gran incendio forestal de este verano en las comarcas de Ferrolterra, Eume y Ortegal. A última hora de la tarde de ayer, desde la Consellería de Medio Rural se eludía dar todavía cifras del terreno quemado apelando a que aún no se habían podido realizar los cálculos definitivos. Fuentes oficiales consultadas en el Concello, no obstante, estimaban que habían ardido aproximadamente unas treinta hectáreas, en su mayoría plantadas con eucaliptos.
Según la Xunta -extremo también corroborado por vecinos de la zona- el fuego, declarado en el lugar de Marnela, comenzó sobre las doce de la noche, por lo que todo apunta a que se produjo de manera intencionada. La densidad del arbolado en el área, las altas temperaturas y, sobre todo, el intenso viento que se registró durante toda la noche provocó que las labores para el control de las llamas fuesen realmente complejas. La virulencia del fuego llegó, incluso, a poner en riesgo cuatro viviendas. Finalmente, sin embargo, no tuvo que producirse ningún desalojo y no hubo que lamentar daños personales ni materiales en las casas.
La Consellería do Medio Rural, que recibió también la colaboración del Concello de Valdoviño, articuló un dispositivo para sofocar el incendio en el que se movilizaron a más de un centenar de personas. Su trabajo se desarrolló durante toda la madrugada y el fuego se consideró controlado por parte de la Xunta a las nueve de la mañana. No obstante, durante toda la jornada de ayer continuaba la vigilancia sobre el terreno para prevenir posibles rebrotes de las llamas, circunstancia esta que, de nuevo, se veía facilitada por el calor y el viento. Al cierre de esta edición se proseguía con las tareas. Desde el departamento dirigido por Alfredo Suárez Canal se señaló que, junto con los medios humanos ya mencionados, se desplazaron a Pantín casi una decena de motobombas, un tractor cisterna, un helicóptero y un hidroavión. Los medios aéreos, no obstante, solo pudieron utilizarse con la llegada de las primeras luces de la mañana.
También se usó uno de los denominados vehículos de puesto de mando avanzado, que disponen de los elementos necesarios para el desarrollo de las labores de coordinación sobre el terreno. Están dotados, además, con la tecnología necesaria para detectar focos incipientes.