La sociedad de pescadores de Caaveiro fue la primera en dar la voz de alarma

La Voz

FERROL

En junio, el día 10, aparecen los primeros ejemplares de reo flotando en las aguas del río Eume y otros muchos en mal estado. Fue en ese momento cuando la sociedad de pescadores de Caaveiro y otros asiduos al coto de Ombre denunciaron la situación ante la Consellería de Medio Ambiente.

Dos días más tarde, personal de Medio Ambiente se trasladó a la zona para tomar muestras de agua y de los animales muertos. Los resultados arrojan que no existen patologías que causen la mortandad, por lo que horas después se toman nuevas muestras en el río y en sus afluentes, que se prolongan hasta el 27 de junio y que descartan la existencia de vertidos, aunque arrojan niveles de pH bajos.

El 30 de junio la consellería alega que las causas parecen tener una razón natural dadas las propias características del río.

Nueve días más tarde, la Xunta atribuye la acidez a las obras de la autovía Ferrol-Vilalba y anuncia un plan para restablecer la calidad del agua «sin reparar en gastos», para lo que crea una comisión de seguimiento integrada por diferentes organismos especializados en el tema.