El proceso de hermanamiento con la ciudad bretona comenzó en los año 80, pero no llegó a culminarse
FERROL CIUDAD
Los lazos de hermandad que unen a Ferrol con la ciudad bretona de Brest se extienden a los más diversos ámbitos. De hecho, abarcan desde el mundo literario hasta el de la música y el deporte, además de ser especialmente intensos, desde hace largos siglos, en todo cuanto atañe al mar. Por esa razón, a comienzos de los años 80 del pasado siglo el Ayuntamiento de Ferrol, atendiendo las peticiones de muy diferentes colectivos, inició los trámites para su hermanamiento con el de Brest. Y sin embargo, caunque han pasado casi tres décadas desde entonces, y además media docena de corporaciones municipales, los trámites no llegaron a culminarse jamás.
Representantes de la ciudad bretona expresaron recientemente a los ferrolanos más asiduos del encuentro de embarcaciones tradicionales de su ciudad su deseo de que el proceso de hermanamiento se culminase. Algo que, desde Ferrol, haciéndose eco de esa petición, también han demandado entidades como el Toxos.