Caranza comienza a eliminar la uralita con amianto en tejados

R. S.

FERROL

28 jun 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El barrio obrero de Caranza ha sido durante años una de las zonas más castigadas por la incidencia de asbestosis entre su población, ligada a los trabajadores del sector naval. Pero el amianto que provoca ese mal no está solo en el material que se manipulaba en la construcción naval. Hasta hace apenas quince años, la construcción utilizando uralita en los tejados era moneda común. Su corte, traslado o manipulación provocaba la salida de polvo que, si llega a los pulmones, puede derivar en problemas sanitarios de gravedad.

Conscientes de la necesidad de retirar ese material de las viviendas, la asociación de vecinos Cuco Ruiz de Cortázar, con subvenciones de la Xunta, ha gestionado las primeras obras en inmuebles que prevén la retirada, embalaje y sustitución de todo ese material de las cubiertas. Operarios de la firma Puerta de Neira, previamente acreditada -tras cursos de formación a sus empleados y compra de material específico- por la administración, comenzaron ayer a quitar planchas de uralita de fibrocemento. Es ahí, al retirar ese material, cuando se produce el principal riesgo, por la posible absorción de partículas de amianto. Los trabajos han arrancado en cuatro bloques de la calle Cádiz y para ello los empleados iban perfectamente ataviados, con trajes y medidas higiénicas especiales.

La uralita se empleó como aislante durante cuarenta años en la construcción en España, hasta que se ha optado por otros materiales con celulosa que evitan esa contaminación. En el caso de las viviendas de Caranza, esos bloques se levantaron entre los años 1970 y 1974, en pleno auge del empleo de ese material.

«Si se quiere, si hay voluntad por todas las partes, como se ha demostrado, las cosas se pueden hacer bien, y aunque el trabajo es complicado, se ejecutará en todos los bloques que se vayan reformando», explicaba la presidenta de la asociación vecinal, María del Pilar Rodríguez Venancio. Los siguientes trabajos serán en Tejeras, con una complicación añadida: en lugar de por planchas, la cubierta se quitará de forma completa.

Para llevar a cabo la tarea de contratación de las obras y el montaje de los equipos en los edificios ha contado la asociación con el asesoramiento de Agavida, la organización de víctimas del amianto, que ha agradecido que se den pasos en ese sentido, el de suprimir el material de las viviendas. El presupuesto de la obra (tejados, bajantes, saneamiento...) para los cuatro edificios ronda los 54.000 euros, de los cuales la mitad van por cuenta de la Consellería de Vivenda, al ser pisos sociales. Este mismo departamento, tras la petición de la entidad vecinal, aportó otros 9.000 euros para la contratación de la retirada del amianto, que no se contemplaba en los proyectos iniciales.