Las asociaciones de propietarios de montes de las comarcas de Ferrol han mostrado su preocupación por la propagación de la plaga del goniptero en los eucaliptales de la zona. La merma en la producción es enorme porque obliga a la tala de los árboles jóvenes, sin esperar a que su diámetro permita su uso para madera y muebles.
Ahora son los empresarios de aserrado y rematantes (maderistas) los últimos en expresar también su preocupación.
El parásito ataca principalmente al eucalipto globulus, la especie más abundante en las comarcas costeras entre Ferrol y Asturias porque es el mejor para la producción de pasta de papel. Pero los silvicultores y propietarios de montes pretenden ampliar la oferta de su materia prima de manera que, a medio plazo, el eucalipto sirva para biomasa (árboles de hasta cinco años), celulosa (hasta 15 años) y madera y muebles (de 30 en adelante). Con ello, los montes estarían ordenados en plantaciones diversificadas.
Exportación a Alemania
Los rematantes y maderistas ya saben que en Alemania es una madera de demanda creciente para su utilización tanto en marcos como en la fabricación de ventanas, además de los usos habituales hasta ahora como entarimados. Técnicamente, el clúster de la madera, con sede en Ourense, ha demostrado que ya no existen obstáculos ni en el cultivo, ni en la sierra, ni en el manejo posterior de la tabla de eucalipto con destino a muebles.
Miles de propietarios, decenas de empresas y cientos de trabajadores tienen ligada su actividad o fuente de beneficios al eucalipto en Ferrolterra. Estas comarcas pueden producir anualmente más de un millón de toneladas.
Constantino Vila Freijomil, un vecino de Ponte da Pedra (Monfero), taló el pasado enero un eucalipto del que se han sacado 30 toneladas de madera. Era un ejemplar de unos 40 años que ha podido venderse a más de 60 euros la tonelada. Es decir, cerca del doble del precio que se paga para el tronco destinado a pasta de papel.
Planes desbaratados
Los rematantes se quejan, sin embargo, de que se consiguen pocos ejemplares de este fuste. La plaga ha venido a desbaratar los planes para plantaciones diseñadas para 30-35 años porque el goniptero obliga a talar cuando no pasan de 12 años, evidentemente para celulosa. «Así no se puede conseguir madera aserrada o para chapa y desenrollo», explican fuentes de Fearmaga, la asociación de empresas de rematantes.
«Esta situación nos sitúa ante una de las grandes preocupaciones que tenemos ahora mismo en el sector -añade el mismo portavoz-, que es la escasez de materia prima para toda la cadena de madera.
Luis Garnelo, presidente de la asociación de propietarios Fomento Forestal, pide reiteradamente la colaboración de la Xunta para acabar con la plaga o establecer programas de lucha por la vía de investigar nuevas subespecies clónicas, híbridas o transformadas genéticamente resistentes a esta plaga
Nuevas técnicas de cultivo
Andrés Novo, ingeniero forestal y presidente de la asociación Silvanus, considera también que hay que aplicar nuevas técnicas de cultivo, podas y retirada de malezas para conseguir producciones de 800 toneladas por hectárea y año, el doble de lo que se saca actualmente de los eucaliptales en esta zona.
Novo, que habló recientemente en Ferrol para un colectivo de propietarios, dijo que la alternativa está en la combinación de silvicultura, nuevas subespecies clónicas, el uso de la avispilla que se come las larvas del parásito y las talas de los árboles enfermos. La colaboración de los dueños de los montes es también fundamental.