«Ferrol es una ciudad paralizada que ya se conforma con sobrevivir»

FERROL

Convencida de que las ideas pueden transformar la realidad, sostiene que para abrir las puertas del futuro hay que apostar por la creatividad, el entusiasmo y el talento

12 abr 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

En verdad puede decirse, lejos de cualquier tipo de hipérbole, que Nona Inés Vilariño es una mujer singular. No solo por cuanto ha visto y -generosamente- no siempre cuenta. Sino también por lo que dice. Y fundamentalmente por su manera de mirar la vida y el mundo, que desde su primera juventud la llevó a prescindir de inmediateces y medianías para mantener los ojos fijos en el horizonte, para ver lo que está más allá. Ayer se encontraba, Nona Inés, un tanto triste. Era el aniversario de la muerte de su padre, y ella se disponía a llevar unas flores al cementerio. Unos claveles muy hermosos, del color de ese sol de la mañana que nace con la primavera nueva. Pero no por ello se dejaba arrastar por la melancolía. Pensaba, como es costumbre en ella, en el futuro. Sonreía al mencionar a sus nietos, que actualmente residen en los Estados Unidos, pero que estos días tendrá cerca. Lamenta mucho ella, eso sí -permítanme lo coloquial de la expresión: recordemos que jamás ha tenido Nona pelos en la lengua-, que «la sociedad ferrolana no reaccione» ante la situación que la ciudad padece. «Ferrol es una ciudad paralizada que ya se conforma con sobrevivir -afirma Nona Inés Vilariño-. No seré yo quien diga que ya tiene el encefalograma plano, pero que se encuentra en parada cardíaca es una evidencia que no creo que nadie niegue». Ella, que fue parlamentaria en las dos primeras legislaturas, diputada de la máxima confianza de Adolfo Suárez y que estuvo muy cerca de ser una de las primeras ministras de la democracia, dice que en su caso «el tiempo de la política ya pasó».

En el Congreso vivió situaciones muy difíciles, como el intento del golpe de estado de Tejero, pero no le gusta mirar al pasado. Fue, además, diputada provincial. Y primera teniente de alcalde, en el Concello de Ferrol. Impulsó la creación de la Universidad, y también la recuperación del Jofre. Aun así, no quiere que se le atribuya ningún mérito. Desearía, en cambio, que Ferrol «crea en sí mismo»... y en el esfuerzo. Sin eso, dice, jamás podrá nadie llegar muy lejos.