Los vecinos afectados por la subida de tensión registrada el pasado martes en O Temple recibieron ayer la visita de los técnicos de Unión Fenosa para valorar los daños ocasionados por el fallo eléctrico.
Los operarios comenzaron su recorrido por las 17 viviendas en las que sus propietarios denunciaron desperfectos, mayoritariamente registrados en electrodomésticos, ordenadores, equipos de música y televisión. Los servicios técnicos analizaron los daños y repararon las averías producidas en los casos en los que era posible. En otros se llevaban el material afectado a un taller o anunciaban que se iba a reponer, si el equipo estaba seriamente afectado. Estos trabajos se prolongarán a lo largo de los próximos días, ya que la subida de tensión afectó a un total de 60 viviendas distribuidas en varios bloques de edificios en los números pares de la calle Polígono.
Fenosa reconoció el pasado jueves que la avería estuvo provocada por un neutro cortado en una línea que recorre esta zona, lo que ocasionó subidas descontroladas del fluido eléctrico y un corte en el suministro que se prolongó durante seis horas.
Los vecinos afirman que las líneas se encuentran en mal estado y deben ser reparadas. La empresa había previsto en O Temple la instalación de siete transformadores para mejorar el servicio, unas obras que se han paralizado debido a conflictos vecinales y accidentes.
En la calle Pígara, los residentes de la zona consiguieron paralizar estos trabajos, al estar en desacuerdo con la ubicación prevista. En el paseo marítimo varios operarios contratados por Fenosa perforaron la red del gas y provocaron un incendio que provocó el desalojo de un edificio.