El pleno de Ortigueira dio ayer luz verde a una ordenanza municipal que obligará a Telefónica a retirar la antena situada en la zona de O Salgueiro, la cual está previsto que sea sustituida por otra más potente. El documento recibió el visto bueno unánime de toda la corporación municipal.
La ordenanza, que fue aprobada de forma inicial, exige a las empresas que sitúen los aparatos de transmisión «prioritariamente en suelo rústico» y a una distancia mínima de 500 metros con respecto a los denominados espacios sensibles, que son los colegios, residencias para la tercera edad, hospitales y centros de salud.
Esta exigencia descartaría, según informaron desde el Concello, «la localización de la estación base de telefonía móvil de O Salgueiro, dado que la ubicación elegida se encuentra a unos 150 metros del instituto y del colegio, y a menos de cien metros de una guardería».
Otra de las obligaciones que establece el documento es la revisión periódica de las instalaciones, en lo que se refiere al impacto visual y ambiental, e indica que «se realizará una verificación inmediata en caso de que se publique algún estudio médico, técnico o científico reconocido que establezca prejuicio para la salud».
Efecto retroactivo
En la ordenanza se especifica, también, que ésta tiene carácter retroactivo, esto quiere decir que las antenas con licencia concedida antes de la entrada en vigor de la norma deberán ajustarse a la normativa recién aprobada.
Por último, los dirigentes municipales manifestaron que el documento nace con la idea de regular la colocación de antenas en el municipio «priorizando siempre la calidad de vida de los ciudadanos y aplicando el principio de precaución recogido ya en varios tratados de la Unión Europea».
El proyecto de Telefónica de instalar una nueva antena, más potente, en O Salgueiro, se ha topado de bruces con la oposición de los vecinos, que se han movilizado constituyendo una comisión de afectados.
Tanto el gobierno municipal como la oposición mostraron en el pleno de ayer su apoyo a las reivindicaciones de los orteganos, si bien apuntaron que los estudios científicos «son contradictorios y no aportan datos concluyentes sobre los efectos para la salud de las antenas de telefonía móvil».