El Estado se hará cargo de los daños ocasionados por la bomba que estalló en un contenedor de vidrio de Mehá, Mugardos, la madrugada de ayer. Fuentes de la delegación del Gobierno en Galicia han señalado que, sin embargo, es necesario que se pruebe que se trata de una acción terrorista.
Según una valoración provisional de los desperfectos pueden superar los tres mil euros, si bien los peritajes todavía no están terminados.
La casa más dañada fue la de José Castro Vázquez, situada en el número 6 del lugar de Novás, en Mehá, en la carretera principal que comunica Fene con la villa mugardesa. Sólo los cristales de las ventanas que rompieron han costado 247,58 euros. A media tarde de ayer el seguro de la vivienda había repuesto ya todos los ventanales. Ahora quedan por reparar los canalones y bajantes de las aguas pluviales, también dañados con la explosión, y otras averías menores.
José Castro ha comentado: «El teniente de la Guardia Civil me dijo que de todo esto se hace cargo el Estado».
El Ministerio del Interior gestiona los fondos con los que se indemniza a los afectados por el terrorismo. Fuentes de la Guardia Civil han señalado que todavía no existen conclusiones definitivas de la investigación que apunten hacia grupos terroristas, aunque el delegado del Gobierno orientó las primeras sospechas hacia sectores del independentismo gallego de raíz violenta.
Otros destrozos
A los daños señalados de la vivienda del número 6 hay que añadir otros menores en las dos siguientes, las números 8 y 10. También por cristales rotos.
Vecinos de la zona apuntan también que el vehículo particular del hijo de un guardia civil, vecino también del lugar de Novás, sufrió desperfectos en su interior y en parte de los mecanismos electrónicos. La junta de portavoces del Concello de Mugardos, reunida la mañana del martes, acordó tratar sobre los daños en una próxima sesión.