El gobierno local de Fene pretende dinamizar este singular centro municipal promoviendo diferentes actividades
25 sep 2007 . Actualizado a las 02:00 h.En el año 1984 nacía en Fene el Museo do Humor de la mano de un grupo de gente preocupada por el «deterioro do tan particular humor galego», motivo que llevó a sus fundadores a «facer unha institución a prol do mesmo», explicaba Xaquín Marín, uno de los padres del museo.
Se trata de un lugar para disfrutar de los esbozos de los mejores dibujantes humorísticos tanto gallegos (Torres o Pepe Carreiro) como del resto del país (Mingote, Chumy Chúmez o Kosobukin, entre otros muchos).
Con un fondo de más de 2.000 obras fruto de donaciones lo avalan como un museo singular en el panorama español. Eso sin contar los premios, concursos y exposiciones que allí organizan. La actividad más conocida es la de los premios Curuxa, entregados a personas vinculadas al mundo humorístico. Aunque también hay premiados que no lo están tanto, tal es el caso de Antón Losada, ex secretario xeral de Relacións Institucionais de la Vicepresidencia, galardonado con la Curuxa de Barro por «ter unha actuación coa que o museo non está de acordo», decía Marín.
Dinamizar el museo
Uno de los planes que el gobierno local de Fene tiene para el Museo do Humor es el de «dinamizarlo programando más actividades», explicaba el alcalde, Iván Puentes, afirmando que es una preocupación que tiene desde el comienzo de su mandato.
Por otro lado, es posible que el museo y la biblioteca cambien de emplazamiento con el nuevo proyecto del Concello: «Haremos un auditorio, un espacio polivalente» en un nuevo «edificio moderno y singular», en palabras de Iván Puentes. Aunque el regidor fenés también reconoció que es aún un proyecto incipiente.