«¡Quiero una casa de madera, tan sólo me falta tener el terreno!»

Lucía Vázquez

FERROL

Hace 10 años, José Ángel Neira Suárez puso en marcha su propio negocio: A mi madera. Se trata de una empresa de Sequeiro (Valdoviño) que se dedica a la instalación de mobiliario de madera tanto en obras públicas como privadas y, por lo que se ve, funciona a las mil maravillas.

-Curioso el nombre, ¿aficionado a la música de Frank Sinatra?

-(Risas) La verdad es que esa canción me gusta. Pero el nombre viene de otra idea. Vendo la madera de mi casa, de mi jardín... busqué un símil con eso y, tras consultar con empresas de márketing me dijeron: adelante.

-¿Qué le llevó a invertir en un negocio así?

-Antes trabajaba en una empresa de instalaciones deportivas y para colegios, ésta empezó a hacer ventas de mobiliario infantil de madera. Así me vino la idea y, poco a poco, aquí estamos.

-¿Cree que la demanda de mobiliario exterior de madera ha aumentado?

-Sí. De hecho cada vez hay más demanda de casas, ya no sólo complementos para la vivienda: piscinas, casetas...

-¿Exporta fuera de Galicia?

-Andamos por toda España. Tenemos siete equipos de montaje (furgonetas), perfectamente equipados para salir con todo el material necesario a donde sea: Madrid, Valencia, Ciudad Real...

-¿Qué es lo que más le solicitan?

-Hay mucha demanda de porches y alpendres. Gente que quiere aprovechar el verano para estar en el exterior de su casa, pero a la sombra, tener un lugar en el que comer o pasar el rato al aire libre.

-¿Considera que es mejor la madera que otros materiales?

-En parques infantiles hace mucho que es el material estrella, quizá por su textura y por su armonía con el paisaje. Digamos que se integra más en el ambiente. Hay plazas modernas con mobiliario de acero, pero la madera le da otro toque, como más rústico.

-Es un material duro, ¿no?

-Sí. Mi hermano tiene una casa de madera desde hace 30 años y ahí está, perfecta. ¡Yo quiero una casa de madera, tan sólo me falta el terreno!