El agua que caía a chorro por la fachada de uno de los edificios de la plaza de Amboage fue la causa a primera hora de la mañana de ayer de una intervención de los bomberos poco usual en la urbe. Hacia las 10.00 horas, el equipo de emergencias del parque ferrolano se plantó en el inmueble número 197 de la calle Real con la autoescalera y un vehículo de intervención rápida. En el edificio, de cuatro plantas de altura, no se encontraban en casa los vecinos del segundo y del tercer piso.
Al instante se cortó el suministro de agua al edificio para evitar que la inundación continuase, y se estimó que la avería podría ubicarse en la segunda planta. Tras desplegar la autoescalera y acceder al inmueble por la ventana, los bomberos comprobaron que la vivienda estaba completamente anegada, aunque el agua procedía de una planta superior.
Tras maniobrar de nuevo con la escalera mecánica y lograr acceder al tercero de los pisos del inmueble por el mismo procedimiento, los bomberos localizaron el foco de la inundación en el cuarto de baño. Según relataron más tarde los funcionarios, el manguito que suministra la cisterna del inodoro había sufrido un reventón, lo que originó que una gran cantidad de agua se fuera vertiendo sin control por todo el inmueble.
En un primer momento, los pisos afectados fueron los dos ya citados, si bien una vecina del edificio de al lado requirió la presencia de los bomberos en su vivienda para comprobar la instalación eléctrica ya que, a la par de la inundación, se había quedado sin luz.
Corte de tráfico
La incidencia se resolvió en apenas una hora. Tiempo en el que el tramo de la calle Real comprendido bajo la plaza de Amboage tuvo que ser cortado por la Policía Local para facilitar las maniobras del vehículo escalera de los bomberos.
Numerosos vecinos y curiosos siguieron con expectación la intervención del equipo de bomberos.