«Quedamos los huérfanos», ironiza el todavía portavoz del PP
30 mar 2012 . Actualizado a las 18:37 h.El congreso nacional que el PP celebrará en Sevilla a partir del 17 de febrero será una balsa de aceite comparado con el que el PSOE inicia hoy en esa misma ciudad. Rajoy llega a este cónclave con un liderazgo indiscutido y un poder omnímodo dentro y fuera del partido. Pero incluso en condiciones tan favorables, el presidente tiene al menos tres patatas calientes de cara a ese congreso.
El primer dilema para Rajoy es qué hacer con el Esteban González Pons que se abrasó en la oposición con el discurso más duro y menos amable del PP. El todavía vicesecretario de comunicación popular ha mantenido un respetuoso silencio tras ser descartado como ministro, cargo al que ayer, sin embargo, no ocultó que aspiraba. «Hay momentos en que esperas algo y no te llega, y al revés», dijo. Si Rajoy opta por el modelo de nombrar un coordinador general que descargue del día a día de la secretaria general y presidenta de Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal, Pons sería el máximo candidato a ese puesto. Pero él optó ayer por la prudencia y aseguró que solo aspira a mantener su actual cargo de portavoz. Según Pons, el PP es en este momento «como un internado cuando los chicos y las chicas se van de vacaciones». «Quedamos los huérfanos, que no vienen nuestros padres a buscarnos», ironizó. A él, a buen seguro, Rajoy irá a buscarlo antes del congreso de Sevilla.
El segundo problema era encontrar destino a Federico Trillo, uno de los dirigentes en los que más se había apoyado Rajoy en los últimos años, pero al que era imposible encontrar acomodo en el nuevo Gobierno por su imagen excesivamente ligada al aznarismo. A falta de la confirmación oficial, Mariano Rajoy tiene decidido que Trillo sea el nuevo embajador español en Washington. El exministro ambicionaba la cartera de Justicia, pero ha quedado más que satisfecho con el ofrecimiento.
Esa vía, la diplomática, es la que habría tanteado también Rajoy para librarse de su mayor problema en este momento: Francisco Camps. Se especuló con que podría acabar como embajador en el Vaticano, pero al parecer el valenciano quiere destino en Madrid y probablemente habrá que buscarle un hueco en el organigrama del partido que salga de Sevilla.