29 sep 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
El rey no ocultó ayer durante una visita al Congreso su preocupación por la dureza con la que la crisis ha golpeado a los españoles, las dificultades de las cuentas públicas y la financiación de los servicios sociales, tanto del Estado como de las comunidades. A la pregunta sobre si augura un futuro de sacrificios para salir de este marasmo contestó con un rotundo: «Bastantes, muchos». El anfitrión del encuentro, José Bono, contó que en lo que coincidieron todos, «con el rey a la cabeza», fue en que, ante la grave situación, «lo verdaderamente importante, más que las elecciones y las diferencias de los partidos, es España y las necesidades de los españoles». foto bALLESTEROS EFE