Por descontado, es en Valencia donde el auto del juez Flors ha generado más polvareda. Así, la portavoz adjunta del grupo socialista en las Cortes Valencianas Carmen Ninet instó a Rajoy a que «frene ya el sufrimiento de Camps» y, por tanto, le retire de sus responsabilidades. «Si de verdad, como dice Rita Barberá [alcaldesa de Valencia], está tan afectado, sufre, que por su bien y por el de todos los valencianos se vaya de inmediato», insistió Ninet, quien criticó también a Rajoy por no haber dicho «esta boca es mía». Así, retó al presidente del PP a que aclare si, como dijo en junio del 2009, está también ahora «detrás de Camps, delante o al lado».
También desde Valencia, el portavoz adjunto de Esquerra Unida en la Cámara autonómica, Ignacio Blanco, lamentó que los dirigentes del PP no hayan «aprendido aún a conjugar el verbo dimitir en primera persona, ni del singular ni del plural». Blanco dijo que los populares deberían «aplicarse a sí mismos» lo que piden para los demás y mostró su preocupación por la «parálisis que padece el Gobierno valenciano, sin peso político, con un presidente imputado y escondido y una portavoz que no atina a dar explicaciones convincentes para salir del paso».