Advierte de que el largo período de esfuerzo «no es una tarea solo de un Gobierno, del color político que sea». Afirma que es preciso reformar un mercado laboral que ha demostrado «una rigidez crónica»
23 dic 2010 . Actualizado a las 02:00 h.«Llevamos dos años de lucha contra la crisis, haciendo reformas o proyectándolas hacia el futuro, pero necesitaremos cinco años para corregir los desequilibrios estructurales de esta economía, cinco años». José Luis Rodríguez Zapatero abandonó ayer con esa frase pronunciada en el Congreso cualquier atisbo del optimismo que hasta hace muy poco lo llevaba a asegurar que la recuperación estaba a la vuelta de la esquina. No fue esa la única novedad en el último pleno del año, en el que tanto el presidente como el líder de la oposición hicieron un llamamiento al consenso en defensa de la economía que trascienda incluso la actual legislatura.
Zapatero aseguró que ese largo período de «cinco años al menos» de esfuerzo que será necesario para alcanzar la recuperación «no es una tarea solo de un Gobierno, tenga el color político que tenga», sino que será «una tarea colectiva». Por ello, insistió en que debe abordarse desde «una óptica que nos permita sumar esfuerzos y llegar a acuerdos», y cuyo hilo conductor y de unión deben ser Europa y el euro.
Durante su comparecencia para informar sobre el pasado Consejo Europeo de Bruselas, Zapatero desgranó los objetivos que considera prioritarios para enderezar el rumbo de la economía. En primer lugar situó la «estabilidad fiscal a largo plazo», algo que requerirá «nuevos mecanismos normativos», entre los que incluyó la reforma de las pensiones para asegurar el futuro de los jóvenes. Afirmó además que se deben modernizar las «instituciones laborales», que a su juicio han demostrado «una rigidez crónica en nuestro país» durante «los Gobiernos de todo signo político». Calificó de «patología endémica», por ejemplo, el hecho de que exista un 30% de temporalidad en el empleo.
Cooperación autonómica
Otro de los retos será, según el presidente, la reducción de las cargas administrativas y el fortalecimiento de la cooperación autonómica «para que las empresas y la actividad económica no tengan excesivas cargas y distintas exigencias en unas y otras comunidades autónomas», y «un pacto para el sector energético», porque «los costes de la electricidad son superiores en este país para las empresas que en otros países».
Zapatero recogió además de inmediato la propuesta que le hizo durante el debate Mariano Rajoy para alcanzar un gran acuerdo político en defensa de los fondos de cohesión europeos para España y agradeció el tono moderado y de consenso que mostraron todos los grupos durante el debate.
Entre los grandes problemas actuales de la economía española citó la «falta de productividad». Explicó que el gran reto será precisamente mejorar la tasa de productividad, que en los últimos 15 años solo ha crecido a un ritmo del 0,6% anual. «La realidad es que hemos abierto una gran brecha de productividad que nos ha llevado a endeudarnos», reconoció sin ambages. Y aseguró en ese sentido que «la crisis actual ha puesto sobre la mesa los desequilibrios que se han ido acumulando desde que entramos en el euro» y que ahora será necesario corregir.