Rajoy se prepara para un posible adelanto de las elecciones generales

P. de las Heras MADRID.

ESPAÑA

Zapatero considera clave sacar adelante los Presupuestos y buscará para ello el apoyo del PNV

30 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

La estrategia es resistir. El Gobierno no contempla otro escenario que el de agotar la legislatura, pero sobre su grupo parlamentario se cierne una incertidumbre: cómo ir superando el día a día sin dar una imagen agónica. La estocada verbal del portavoz de CiU, Josep Antoni Duran i Lleida, en el pleno de convalidación del recorte del gasto ha hecho mella en el PSOE. Mucho más que el no inesperado del PNV. Su amenaza de «desconectar al Ejecutivo de la red» -como gráficamente lo describía este viernes un veterano socialista- tiene un precedente en 1995 y por eso resulta más creíble.?La situación de soledad extrema del Gobierno ha llevado al entorno de Zapatero a reconocer una evidencia. «Tenemos que reconstruir alianzas; no nos vale con prorrogar el Presupuesto», dicen en la Moncloa. «Deberíamos intentar entrar en una fase de estabilidad porque no se puede llevar a la Cámara la abstención sistemática», afirma un veterano político socialista. Es el eterno deseo de atrapar a un aliado fiel que dé seguridad.?El problema es que, de momento, sería difícil de trabar en un momento como el actual, en el que todos los partidos consideran que el contacto con el Ejecutivo escalda y en el que las exiguas arcas públicas impiden pagar con recursos a los territorios, o comprar apoyos políticos.

Teniendo en cuenta que la interpretación que se hace de lo que pasó el jueves es que «el señor Duran liquidó la legislatura», el novio deseado sería, en estos momentos, el PNV. Como el año anterior. En la mente de Zapatero hay, sin embargo, según aseguran en la Moncloa, objetivos a más corto plazo. El primero, la reforma del mercado laboral y acto seguido la regulación del sistema financiero con la nueva ley de cajas de ahorros. Sus seguidores aseguran que está determinado a seguir esta hoja de ruta sin flojear. Aunque su rostro refleja extenuación y ha perdido unos cuantos kilos, en su discurso evita el tono de abatimiento. ?Las reformas estructurales son las únicas herramientas que, según aseguran en el Gobierno, está dispuesto a utilizar Zapatero para recobrar la iniciativa. En el caso de la reforma laboral, aún a coste de una huelga general. La crisis ministerial está descartada. La cuestión de confianza ni siquiera está sobre la mesa. «Tenemos un problema político, pero es que no toca ser populares sino actuar con determinación ¿Por qué tenemos que crear nosotros un vacío de poder? Que se atreva el PP con una moción de censura», alegan.

Los deberes hechos en el PP

Y aunque Zapatero lo descarta de momento, el adelanto de las elecciones generales a otoño, si llega, no sorprenderá al PP con los deberes por hacer. Mariano Rajoy, al igual que hizo José María Aznar en 1996, engrasa la maquinaria electoral para consumar lo que vaticinan todas las encuestas: su victoria en las urnas. La designación de los candidatos a las autonómicas se adelanta y ya están casi decididos los cabezas de lista de las municipales en todas las ciudades de más de 50.000 habitantes.

La estrategia del PP para los próximos meses está clara, apuntalarse como única alternativa capaz de devolver a España a la senda del crecimiento y de la creación de empleo. El PP mantendrá, de cara a la galería, el discurso de la mano tendida a Zapatero, pero no apoyará ninguna medida que salga de la factoría socialista.

Rajoy considera pura coherencia querer propiciar la caída del Gobierno socialista, no por razones personales sino porque lo considera como el principal problema de España.?El debate del estado de la nación, en julio, puede ser la ocasión para que, por fin, Rajoy reclame un adelanto electoral.