Ni conspiración ni ataques personales. El magistrado Ángel Juanes, presidente de la Audiencia Nacional, manifestó ayer que no cree que exista ningún plan orquestado en el Tribunal Supremo para finiquitar la carrera del juez Baltasar Garzón. «No concibo ninguna conspiración de jueces y magistrados», señaló en un desayuno informativo.
Como antiguo compañero de los magistrados del Supremo, Juanes mostró su máximo respeto al trabajo de la Sala de lo Penal, donde se tramitan las tres causas abiertas contra Garzón, y confió que sus magistrados darán una «respuesta jurídica» sobre estos procesos por los que acusan al juez de prevaricación y cohecho: la memoria histórica, los pagos de los cursos de Nueva York y las escuchas de la trama Gürtel.
Sobre la suspensión cautelar del juez antes de que el Supremo decida si lo procesa por alguno de estos asuntos, Juanes dijo que hay que esperar, porque «hoy por hoy, no ha ocurrido». También pasó de puntillas sobre la paradoja jurídica que permite que el presunto cabecilla de la trama Gürtel, Francisco Correa, pueda acusar a Garzón en la causa de las escuchas, aunque dijo que tenía derecho a personarse como «supuestamente ofendido». En todo caso, reconoció que en los escasos meses que lleva en la Audiencia Nacional tiene afecto personal por Garzón.
Juanes reconoció que uno de los asuntos que más preocupan a la carrera judicial, la posibilidad de que los fiscales instruyan las investigaciones en lugar de los jueces, «acabará llegando», porque ya está implantado en casi toda Europa.