Acusa a los controladores de dinamitar la negociación con propuestas inaceptables
04 feb 2010 . Actualizado a las 09:41 h.La guerra abierta entre el Gobierno y los controladores aéreos tomó ayer un nuevo y peligroso cariz que requerirá, previsiblemente, medidas extraordinarias por parte del gabinete dirigido por José Blanco.
Aena ha abandonado la negociación y ha dejado en manos de la Dirección General de Aviación Civil (DGAC) y de la Agencia Española de Seguridad Aérea (AESA) -dependientes del Ministerio de Fomento- la eventual solución a un conflicto que amenaza las vacaciones de Semana Santa. «Yo voy a tratar de garantizar el funcionamiento de los aeropuertos, es mi obligación», sentenció el ministro de Fomento.
Los vigilantes del cielo, sin embargo, insisten en su voluntad negociadora, subrayan su deseo de trabajar, y advierten de que a partir del 1 de abril la programación establecida no servirá para atender a todos los vuelos.
«Esto es una campaña política del Gobierno para reventar al colectivo y recuperar una imagen que ya no tiene», afirmó el presidente del sindicato de controladores (USCA), Juan María Gil, que afirmó que no va a permitir «una emboscada del Gobierno» y que los controladores «atenderán el servicio salvo que las fuerzas de seguridad del Estado los saquen de las torres o Aena no los deje trabajar».
El presidente de Aena, Juan Lema, explicó que la «actitud de absoluto bloqueo, obstruccionista y de mala fe» del USCA ha obligado a la empresa pública a levantarse de la mesa. «La responsabilidad es del USCA, que no quiere sino prolongar de manera indefinida las conversaciones hasta el 31 de marzo (fecha en la que vence el acuerdo de horas adicionales de los controladores, imprescindibles hoy para garantizar el control aéreo) para esa noche tomar a los pasajeros por rehenes e imponer unas condiciones inaceptables», señaló.
Controladores de la UE
Ante la pregunta de si habría posibilidad de contratar a controladores aéreos de la Unión Europea para evitar el colapso del tráfico aéreo en España a partir del 31 de marzo, Juan Lema manifestó que su licencia es perfectamente válida y que «no hay nada que impida que Aena saque una convocatoria».