«Las políticas antidroga ya no son una prioridad del Gobierno»

ESPAÑA

El juez de la Audiencia Nacional considera muy preocupante que «la sociedad ya no percibe la droga como un problema», lo que implica un paso atrás en su lucha

31 ene 2010 . Actualizado a las 12:35 h.

Baltasar Garzón estuvo esta semana en Galicia. No vino a detener narcos, como de costumbre, sino a participar en los actos de conmemoración de los 20 años del Proyecto Hombre, una de las instituciones más serias y solventes en la rehabilitación de toxicómanos y de personas atrapadas por todo tipo de adicciones. Antes habló con La Voz, pero «solo de drogas».

-Hablando de drogas, ¿cómo está el estado de la cuestión en nuestro país?

-Estamos en un punto muerto un poco extraño. Lo más preocupante es la falta de percepción de la gravedad del fenómeno. La sociedad ya no percibe la droga como problema. Eso lleva al relajamiento de las políticas antidroga; ya no es una prioridad del Gobierno porque tiene otras más acuciantes. Ello hace que se ralenticen los pasos que se habían dado, lo cual es muy negativo, muy peligroso.

-Pareciera que la lucha contra al narcotráfico ya no es lo que fue.

-Si, quizá en los últimos años se perdió de vista esa idea unitaria de acción y se volvió a una particularización regional de las acciones y me parece que eso fue perjudicial.

-¿Eso no fue consecuencia del desinterés de la Audiencia Nacional por el tema?

-Yo creo que la Audiencia Nacional y la Fiscalía Antidroga han sufrido la misma inercia en la percepción del fenómeno de la droga que el resto de la sociedad española. De un tiempo a esta parte, repito, parece como si no existiera o no fuera importante. En el año 1994 estaba en el segundo puesto de preocupación de los españoles, detrás del paro e incluso por encima del terrorismo. El año pasado estaba en el puesto 20. Sin embargo, los consumos y las adicciones son mayores que entonces.

-Parece que a los jueces y fiscales de ese órgano judicial cada vez les resbala más el tema y, de hecho, cada vez se judicializan menos investigaciones en los juzgados centrales.

-No me consta que eso sea así. Pienso que en un momento determinado y por decisión política se decidió regionalizar la lucha contra el narcotráfico, que antes estaba más concentrada en los órganos judiciales centrales. Eso en sí no es malo, lo que ocurre es que no se han diseñado los mecanismos necesarios para que esas investigaciones se agilicen como se hacía en la Audiencia Nacional, entre otras razones, porque a los juzgados regionales no se les ha dotado de los mismos medios de que disponen los centrales.

-Están a punto de cumplirse 20 años de la operación Nécora, su investigación pionera de narcotráfico y que tuvo su epicentro en Galicia. ¿Qué ha pasado desde entonces?

-Muchas cosas. Las grandes familias con capos de renombre ya no existen, a consecuencia de la reiterada acción policial y judicial a lo largo de la década de los noventa. Eso evolucionó hacia una atomización de pequeñas organizaciones. De ser los dueños de la mercancía han pasado a ser unos meros narcotransportistas.

-¿Y socialmente?

-Con aquellas acciones pioneras de los noventa también se consiguió que la calle no esté dominada por los narcos, pero la acción del crimen organizado sigue y ahí está la labor de coordinación y cooperación entre las partes implicadas en este lucha. La Justicia es fundamental, pero entiendo que hay que apuntar siempre al núcleo de las organizaciones y a los beneficios económicos. Si eso se pierde de vista, no vamos a avanzar.