Defiende un diálogo «exigente» con Cuba, que no será un tema prioritario en la agenda del semestre
ESPAÑA
«Tenemos que ser exigentes con Cuba, pero siempre tener una puerta para el dialogo, pensando en los cubanos y en el futuro», aseguró Zapatero, solo unos días después de la débil respuesta del Gobierno, a través del ministro Moratinos, a la decisión del régimen castrista de no dejar entrar en la isla al eurodiputado socialista Luis Yáñez. «Más allá de los matices, esta es una política asumida y compartida por el conjunto de la UE», añadió.
Pero el presidente del Gobierno dejó claro que las relaciones con Cuba no figuran entre las prioridades de la presidencia española, ya que no quiere que este debate abra nuevos frentes internos en la UE. De hecho, señaló con énfasis que en la «larga reunión de trabajo» mantenida con Van Rompuy y Durão Barroso no se había abordado este asunto, dado que la política exterior europea tiene otros retos mucho más importantes, como el cambio climático o la previstas cumbres con Rusia y EE.?UU. En todo caso, añadió que la política de UE respecto a la isla tiene una «clarísima influencia española».
En una entrevista publicada en la edición digital del diario alemán Die Welt, Zapatero señaló que no estaba en la agenda de la presidencia española revisar la posición común europea hacia el país caribeño. Una política que condiciona todo incremento de la cooperación con Cuba a que haya avances en la democratización y los derechos humanos. Algunos países, como los del Este y Alemania, son contrarios a levantar este condicionamiento y quieren mantener la presión sobre la dictadura cubana. Para evitar problemas, Zapatero aparcará el tema durante estos seis meses.
Por su parte, el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, no quiso pronunciarse sobre el asunto. «He empezado esta tarea el lunes y la verdad es que no he tenido tiempo de pensar en Cuba», afirmó.