La activista tuvo un emocionante reencuentro con sus hijos y su madre a su llegada a El Aaiún

Efe

ESPAÑA

La activista saharaui Aminatu Haidar, que regresó la noche del jueves en un avión medicalizado a El Aaiún, tras 32 días en huelga de hambre en Lanzarote, tuvo un «emocionante» reencuentro con sus dos hijos y su madre, según manifestó José Morales, miembro de la Plataforma de Apoyo.

Morales dijo que, según le ha contado el médico Domingo de Guzmán Pérez Hernández, que acompañó a Haidar en el viaje y que regresó ayer a Lanzarote, la activista se encuentra descansado junto a su familia y «precisará entre veinte y treinta días para recuperarse», aunque la activista Haidar se dio un plazo de «un mínimo de dos meses» para retomar su actividad habitual. Haidar cumplió así lo dicho días antes, cuando señaló que lo primero que iba a hacer al llegar a El Aaiún sería abrazar a sus hijos y a su madre. La activista también anunció a los medios que seguirá con su lucha «hasta el final» para conseguir la independencia del Sáhara Occidental.

«Nudo en la garganta»

Al igual que el reencuentro familiar, también fue emocionante la salida del aeropuerto de Lanzarote, señaló Morales, quien aseguró que aún se le hace un «nudo en la garganta» al revivir las escenas que se produjeron hasta la madrugada por parte de «muchas personas anónimas» que se acercaron a mostrar su solidaridad. La activista tuvo este apoyo «desde el primer día», recordó Morales, quien consideró que la «alegría de esta victoria, representada en la imagen de Haidar, es la de muchas personas» que permanecen silenciadas por la represión que sufren por parte de Marruecos. Además, subrayó que Haidar representa la «dignidad de una madre y de una mujer luchadora para que se respeten los derechos de otras personas».

El barrio donde Haidar vive junto con sus dos hijos, de 15 y 13 años, fue testigo ayer de múltiples manifestaciones de júbilo por parte de familiares, amigos y vecinos, y de algunos momentos de tensión ante la atenta vigilancia de la policía.