Los alcaldes y concejales del PP se conjuraron para denunciar la asfixia financiera que sufren las corporaciones locales con el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero, al que acusan de «repartir miseria». Los ediles populares consideran que el municipalismo vive «su peor momento en décadas» y exigen que, tal y como prometió el presidente del Gobierno, se retome cuando antes la reforma de la financiación local.
En la Intermunicipal del PP, la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, llegó a calificar a Rodríguez Zapatero como «el engañador o el burlador de León». «Nos ha engañado más de diez veces; es mentira tras mentira y engaño tras engaño», criticó, para subrayar a continuación que la rebaja en un 20% de los ingresos «que por ley nos corresponden», y la principal vía de financiación de los ayuntamientos, supondrá una merma similar en la prestación de servicios a los ciudadanos.
Aludió al denominado Plan E, que «ni soluciona el problema de los ayuntamientos ni el del paro». Y Rajoy recogió el envite, asegurando en su intervención que lo que los ayuntamientos necesitan «no es hacer más aceras, sino poder afrontar el gasto corriente y pagar a sus proveedores».