Una persona llega a una ciudad por turismo o negocios. Aparca en la zona azul, saca su tique y se marcha. Pasan las horas y el vehículo acaba multado por traspasar la hora. El conductor no se preocupa. Está empadronado en otra localidad y es improbable que la multa le llegue por el desbarajuste administrativo existente entre los ayuntamientos. Debido a esta falta de comunicación solo se pagan una de cada cuatro infracciones que se cometen en los municipios españoles.
Pero esta impunidad tiene los días contados. La nueva Ley de Tráfico establece que en un plazo máximo de dos años todos los consistorios cruzarán su información con los de la Dirección General de Tráfico (DGT) para crear una base de datos centralizada.
Salto tecnológico
Con esta aplicación se logrará utilizar la administración electrónica en su totalidad en las diferentes Administraciones y será la culminación de todo un proceso de salto tecnológico. En diciembre, la DGT comenzará las probaturas de la Dirección Electrónica Vial (DEV), una webmail para centralizar todos los asuntos viales. Esta página será similar a la de cualquier servidor, aunque con más medidas de seguridad. Los ciudadanos podrán darse de alta y ver todos sus movimientos con respecto a la circulación, como multas, recordatorios para renovar el carné de conducir, el seguro del coche o el estado de la ITV.
Además, se eliminarán las notificaciones de papel y se avisarán por móvil o correo electrónico las novedades relativas a cada conductor.
Estos aspectos de la administración electrónica, la DEV y el Tablón Edictal de Tráfico, que sustituye a las publicaciones en los boletines provinciales, entrarán en vigor al año de la publicación de la nueva ley en el BOE.